Detrás de cada gran fortuna tecnológica hay, casi siempre, una pila de libros. Los fundadores de Microsoft, Meta, Tesla/SpaceX, PayPal y OpenAI no solo construyeron imperios: también leyeron —y siguen leyendo— con una voracidad que forma parte de su método de trabajo. Repasamos qué libros recomiendan estas cinco figuras clave del mundo emprendedor y por qué podrían ser una brújula útil para quien está construyendo su propio proyecto.
Bill Gates: el lector serial
El cofundador de Microsoft publica desde hace años listas de lectura en su blog Gates Notes, y ha recomendado públicamente cientos de títulos. Pero si hay uno que él mismo señala como su favorito de todos los tiempos en materia de negocios, es:
- «Business Adventures» de John Brooks — Se lo recomendó Warren Buffett quien, al conocer a Gates en 1991, le dijo que era su libro de negocios preferido. Gates lo describió como «el mejor libro de negocios que he leído», una colección de doce relatos sobre Wall Street que siguen siendo relevantes décadas después.
- «Sapiens» de Yuval Noah Harari — Una relectura de la historia humana que Gates considera clave para entender hacia dónde va la civilización y la tecnología.
- «Shoe Dog» de Phil Knight — La memoria del fundador de Nike, que Gates valora por su honestidad brutal sobre lo difícil que es construir una empresa desde cero.
- «The Bully Pulpit» de Doris Kearns Goodwin — Sobre liderazgo político, poder y prensa, con lecciones que Gates conecta con el mundo corporativo.
Mark Zuckerberg: aprender construyendo comunidad
En 2015, el fundador de Meta lanzó su propio club de lectura público, «A Year of Books», donde recomendó un título cada dos semanas durante todo el año. De esa lista y de menciones posteriores destacan:
- «Zero to One» de Peter Thiel — Zuckerberg lo resume así: «entrega ideas completamente nuevas y refrescantes sobre cómo crear valor en el mundo».
- «Creativity, Inc.» de Ed Catmull — El libro con el que abrió su club de lectura, sobre cómo Pixar construyó una cultura creativa sostenible. Zuckerberg dijo que le encanta leer relatos de primera mano sobre cómo se construyen grandes empresas.
- «High Output Management» de Andrew Grove — Según Zuckerberg, este clásico de gestión de Intel «jugó un papel importante en dar forma a mi estilo de management».
- «Sapiens» de Yuval Noah Harari — Le interesó especialmente el capítulo sobre el rol de la religión en la evolución humana.
- «The Hard Thing About Hard Things» de Ben Horowitz — Una guía sin filtros sobre las decisiones más difíciles de liderar una startup, muy citada también por otros fundadores de Silicon Valley.
Elon Musk: de la ciencia ficción a la ingeniería
Musk ha dicho en más de una entrevista que aprendió a construir cohetes «leyendo libros». Su lista mezcla ciencia ficción, biografías e ingeniería dura:
- «Zero to One» de Peter Thiel — Su expareja de PayPal. Musk lo resume en una frase: «Peter Thiel ha construido múltiples empresas disruptivas, y Zero to One muestra cómo».
- «Foundation» (la trilogía) de Isaac Asimov — Una de sus mayores influencias; Musk la ha citado como inspiración directa para pensar en la civilización a largo plazo, algo que conecta con la misión de SpaceX.
- «Benjamin Franklin: An American Life» de Walter Isaacson — Musk valora a Franklin como arquetipo del emprendedor-inventor-estadista.
- «Structures: Or Why Things Don’t Fall Down» de J.E. Gordon — Lo recomienda como un primer libro imprescindible de ingeniería estructural.
- «Superintelligence» de Nick Bostrom — Sobre los riesgos de la inteligencia artificial, un tema que Musk considera «potencialmente más peligroso que las armas nucleares».
Peter Thiel: el que escribió el libro que todos citan
Curiosamente, Thiel es hoy menos conocido por recomendar libros de otros que por haber escrito el que se volvió lectura obligatoria para toda una generación de fundadores:
- «Zero to One», su propio libro basado en el curso que dictó en Stanford, es recomendado explícitamente por Zuckerberg, Musk, Sam Altman y decenas de inversores de Silicon Valley como el texto fundacional sobre cómo crear algo genuinamente nuevo en lugar de competir en mercados ya saturados.
- Entre sus propias influencias, Thiel ha mencionado «The Lord of the Rings» de J.R.R. Tolkien, que leyó de adolescente y al que atribuye parte de su forma de pensar en visiones de largo plazo.
- También ha defendido públicamente «Atlas Shrugged» de Ayn Rand, señalando que ideas que le parecían exageradas en los años 80 hoy le resultan «mucho más acertadas».
Sam Altman: pensar en escala y en el futuro
El CEO de OpenAI y expresidente de Y Combinator ha compartido su lista de libros en entrevistas, en su blog personal y en un histórico hilo de Twitter donde respondió qué recomendaba a jóvenes fundadores:
- «Zero to One» de Peter Thiel — También en su lista, como en la de casi todos sus colegas.
- «The Lean Startup» de Eric Ries — Metodología de iteración rápida y validación con clientes que Altman describe como esencial para el ecosistema startup.
- «Secrets of Sand Hill Road» de Scott Kupor — Altman lo recomienda como «un recurso valioso para cualquier fundador que quiera trabajar con inversores de capital de riesgo».
- «Sapiens» de Yuval Noah Harari — Otra vez este libro, que parece ser lectura casi unánime entre los grandes fundadores tecnológicos.
- «Superintelligence» de Nick Bostrom — Altman lo llamó «lo mejor que he visto sobre este tema», refiriéndose a los riesgos y el futuro de la inteligencia artificial.
El hilo común
Si hay un patrón entre estas cinco listas, es este: casi todos coinciden en «Zero to One» de Peter Thiel y en «Sapiens» de Yuval Noah Harari. El primero, porque condensa una filosofía de negocio —crear algo único en lugar de competir por una porción de un mercado ya existente— que se volvió el evangelio de Silicon Valley. El segundo, porque ofrece una perspectiva de larguísimo plazo sobre la humanidad, algo que estos fundadores parecen necesitar para justificar (y sostener) misiones tan ambiciosas como colonizar Marte, desarrollar inteligencia artificial general o reconectar al mundo digitalmente.
Para cualquier emprendedor que busque por dónde empezar, estas dos coincidencias son, probablemente, la mejor puerta de entrada.









