
La historia de Almashopping se inicia en 2012 con el aterrizaje del Grupo Rocket Internet en la Argentina, empresa que está detrás de algunos de los grandes e-commerce de la región como Groupon, Dafiti o Linio. Después de varios meses de preparación para lanzar el modelo de suscripción de belleza, Glossybox, la empresa decide finalmente re-orientar sus prioridades de inversión hacia otros mercados.
Yo estaba como Gerente de Rocket Internet y fue en ese momento que vi la oportunidad de crear mi propia empresa. Era algo que siempre había anhelado, incluso tuve ya mis primeros experimentos, pero siempre me había superado la tentación de un buen sueldo y un trabajo estable. En esta ocasión sin embargo, lo vi claro, tenía todos los contactos, el know-how del negocio y por suerte ninguna clausula de no-competencia. Le propuse la idea a la que ahora es mi socia y gerente comercial del negocio, Priscilla Maciel, y así con mucha ilusión y con muy poca plata comenzamos.
La oportunidad siempre la tuvimos clara, había una hueco de mercado, el e-commerce especializado de belleza, un modelo de negocio que ya funcionaba en otros países, y que en Latinoamérica tarde o temprano acabaría por imponerse. Teníamos claro también, que hay espacio para un retailer generalista como Amazon y un Marketplace como MercadoLibre, pero que para las grandes categorías (zapatos, electrónica, belleza, inmuebles, trabajo, etc.) a largo plazo se va a imponer la especialización.
Nos costó más encontrar la visión del negocio, poco a poco fueron los propios consumidores que nos la fueron dibujando. No se trataba de vender productos de belleza por internet, sino de aportar valor a la mujer en el proceso de compra de belleza, ayudarla a tomar esa decisión de compra y acercarle productos que no conocía o que estaban fuera de su alcance. Es así como comenzamos a integrar toda una serie de funcionalidades (contenido, recomendación, suscripciones, etc.) que nos permiten ir más allá que un simple e-commerce.
La primera ronda de financiación la hicimos nosotros mismos. Con 20.000 dólares pudimos pagar a un informático freelance para que nos desarrollara la plataforma. Posteriormente estuvimos hablando con muchísimos inversores, todos con ganas de invertir, pero ninguno entendía las necesidades de una startup. Por suerte acabamos conociendo a la gente de NXTPLabs y tuvimos nuestra primera incubación. Gracias al mentoreo y los recursos adquiridos pudimos abrir en Colombia, donde cerramos otro tramo de financiación, esta vez de la mano de Ennovva, incubadora del grupo de Televisión RCN. Para consolidar nuestro modelo juntamos fuerzas con una empresa en Argentina que
tenía un modelo similar, Glambox, y otra en México, Ploombox, que nos permitía ya estar operando en 3 países y tener por tanto presencia regional.
Hoy Almashopping vende miles de productos de belleza on-line, tiene el surtido más amplio que se pueda encontrar y queremos llegar a tener 1.000.000 de referencias. Además a corto plazo, creemos que es crítica la presencia en mobile. Nuestro sueño es que un día nuestras consumidoras puedan estar viendo un tutorial de belleza en el celular mientras esperan el colectivo y si les gusto el producto puedan comprarlo y les llegue a casa antes que ellas.
Ignacio Mollins, co fundador de Almashopping








