Para que las PyMEs cumplan con su rol emprendedor en la economía, es decir, para que promuevan nuevas combinaciones de factores de producción, alguien debe poner los medios de producción a su alcance. Una posibilidad es que los medios de producción sean heredados, aunque esto no garantiza que quien los reciba tenga las condiciones para ser un emprendedor; por otro lado existe la posibilidad de que alguien sin capital tenga habilidades emprendedoras. Y aquí es donde aparece el verdadero rol de los bancos y del crédito. Los bancos tienen una gran importancia para el crecimiento económico porque extraen el capital de las manos de propietarios menos capaces (ahorristas) y, con la ayuda del crédito, lo facilitan a los emprendedores – innovadores. De esta manera, a través del crédito, los bancos logran transferir los medios de producción desde las viejas combinaciones hacia las nuevas combinaciones desarrolladas por los innovadores.
El crédito es provisto a partir de la acumulación de ahorros. De esta manera, el banquero se convierte en un mediador entre aquellos que quieren desarrollar nuevos medios de producción y aquellos que tienen los medios de producción necesarios.
Pero, ¿cual es la situación particular del crédito en nuestro país? A pesar del gran auge del sector PyME, y del sector productivo en general, los niveles de crédito al sector privado en Argentina oscilan entre un cuarto y un quinto de lo que sería justificable por el nivel general de actividad económica. Como ejemplo, los bancos argentinos dieron crédito al sector privado, público y empresas, por alrededor de $2000 millones durante Febrero. Esto representa un poco más del 10% del PBI, menos de la mitad de lo que llego a tener a mediados de los noventa, y muy lejos de los porcentajes actuales de Chile y Brasil. Por otro lado, del total que los bancos destinan al sector privado, el porcentaje más alto está destinado al crédito al consumo. Como dato, durante el primer trimestre de 2007, se evidenció un crecimiento interanual del stock de crédito al consumo con respecto al mismo período de 2006 de aproximadamente 60%. De esta manera, el ratio de stock de crédito al consumo respecto al consumo de los hogares esta por encima de los valores anteriores a la crisis. Esta situación general hace necesaria la creación de políticas que desincentiven el crédito al consumo e incentiven el crédito al sector productivo, para que éste lo destine a la inversión y a la innovación.
El banquero hace posible la aplicación de nuevas combinaciones de factores que determinan la innovación y, en consecuencia, el desarrollo económico. Es un facilitador del desarrollo económico. Los emprendedores con un objetivo de beneficio económico y los banqueros utilizando su crédito, son las características más importantes que hacen a la dinámica de la economía capitalista. Ambos son el prerrequisito del flujo permanente de innovaciones que llevan al desarrollo económico.
Informe de Luis A. Moreno, Presidente del BID (McKinsey Quarterly, Special Edition 2007)
Fuente: Newsletter CEDEX-UP








