Airbnb, Netflix, Slack, Instagram, Apple y Twitter estuvieron a punto de cerrar. Descubre el pivot o el golpe de suerte que las convirtió en gigantes globales
Vender cereales para pagar deudas, rechazar una oferta de US$50 millones o cerrar un videojuego para crear un gigante del software: lo que estas compañías hicieron cuando todo parecía perdido.
Si estás pensando en tirar la toalla con tu emprendimiento, esta lista es para ti. Detrás de muchas de las empresas más valiosas del planeta hay una historia que casi termina en quiebra, en rechazo de inversores o en el cierre silencioso de un producto que nadie quería. Lo que las salvó no fue un plan perfecto: fue un pivot a tiempo, una decisión audaz o, en algunos casos, un golpe de suerte que supieron aprovechar.
Repasamos seis casos reales, con cifras, para entender qué hicieron distinto y qué puedes aplicar hoy en tu negocio.
| Empresa | Momento crítico | Giro o golpe de suerte | Resultado |
| Airbnb | 2008: deudas y rechazo de inversores | Vender cereales de colección | Valor superior a US$100.000 M al salir a bolsa (2020) |
| Netflix | 2000: ofreció venderse por US$50 M | Blockbuster dijo que no; giro al streaming | Más de 300 M de suscriptores |
| Slack | 2012: cierre del videojuego Glitch | Convertir la herramienta interna en producto | Vendida por US$27.700 M |
| 2010: Burbn sin tracción | Quedarse solo con las fotos | Comprada por US$1.000 M con 13 empleados | |
| Apple | 1997: meses de caja | Regreso de Jobs e inversión de Microsoft | Valor de mercado de varios billones |
| 2005: Odeo quedó obsoleta | Proyecto paralelo de mensajes cortos | Comprada por US$44.000 M (2022) |
1. Airbnb: los cereales que pagaron la supervivencia
En 2008, Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk tenían una idea que casi nadie entendía: alquilar colchones inflables en sus salones a desconocidos. Los inversores la rechazaban, las ventas no despegaban y las tarjetas de crédito de los fundadores estaban al límite.
La salida llegó de una ocurrencia: durante la campaña presidencial de EE. UU. diseñaron cajas de cereales de edición limitada con temática política (las famosas Obama O’s y Cap’n McCain’s) y las vendieron a unos US$40 cada una. Reunieron alrededor de US$30.000, lo suficiente para pagar deudas y llamar la atención de Paul Graham, de Y Combinator, que los aceptó en 2009.
Años después llegó la segunda prueba de fuego: en 2020, con la pandemia, los ingresos cayeron cerca de un 30% (de US$4.800 M a US$3.400 M) y la compañía despidió a alrededor del 25% de su plantilla. Aun así, Airbnb salió a bolsa en diciembre de 2020 y su valor superó los US$100.000 millones el primer día. En 2024 facturó más de US$11.000 M.

Ingresos anuales de Airbnb (miles de millones de US$). Fuente: informes anuales de la compañía.
2. Netflix: pivoti nacido del “no” de Blockbuster que valió miles de millones
En 2000, tras el estallido de la burbuja puntocom, Reed Hastings y Marc Randolph viajaron a Dallas para ofrecer Netflix a Blockbuster por unos US$50 millones. Según contó después el cofundador, los ejecutivos de la cadena casi se rieron de la propuesta. Blockbuster tenía miles de tiendas; Netflix, un puñado de DVD enviados por correo y pérdidas.
Ese rechazo fue el mayor golpe de suerte de su historia. En 2007, Netflix dio el segundo paso clave: lanzó su servicio de streaming. Blockbuster, que llegó a tener unas 9.000 tiendas, se declaró en quiebra en 2010. Netflix cerró 2024 con más de 301 millones de suscriptores y unos US$39.000 millones de ingresos.

Ingresos de Netflix (miles de millones de US$). Fuente: informes anuales de la compañía.
3. Slack: del videojuego fallido a la herramienta que cambió las oficinas
Stewart Butterfield ya había vendido Flickr a Yahoo cuando fundó Tiny Speck para crear Glitch, un videojuego multijugador en línea. Tras recaudar unos US$17 millones y años de desarrollo, Glitch no logró suficientes jugadores y cerró en 2012.
Pero el equipo, repartido en varias ciudades, había construido una herramienta interna de mensajería para comunicarse. En lugar de disolver la empresa, Butterfield decidió convertir ese chat en producto. Slack abrió su versión preliminar en agosto de 2013 y recibió miles de solicitudes de acceso en solo 24 horas. En diciembre de 2020, Salesforce anunció su compra por cerca de US$27.700 millones.
Lección: tu mejor producto puede estar escondido dentro del que fracasó.
4. Instagram: Pivot para quedarse con lo único que funcionaba
Kevin Systrom lanzó Burbn, una app de check-ins con planes y fotos, y levantó US$500.000 en financiación semilla. Tenía demasiadas funciones y casi nadie las usaba. Al analizar qué hacía la gente, descubrió algo claro: lo único que enganchaba era subir fotos.
Él y su socio Mike Krieger eliminaron todo lo demás y relanzaron la app como Instagram el 6 de octubre de 2010. Sumó unos 25.000 usuarios el primer día y alcanzó el millón en pocas semanas. En abril de 2012, Facebook la compró por US$1.000 millones cuando tenía solo 13 empleados y unos 30 millones de usuarios. Hoy supera los 2.000 millones de usuarios activos mensuales.

Crecimiento de usuarios de Instagram (escala logarítmica). Fuente: cifras públicas de Instagram y Meta.
5. Apple: 1997, a pocos meses de la bancarrota
Cuesta imaginarlo, pero en 1997 Apple perdía dinero a gran escala (más de US$1.000 millones en su ejercicio fiscal) y estaba muy cerca de quedarse sin caja. Steve Jobs regresó a la empresa que había fundado, simplificó el catálogo de productos hasta reducirlo a unos pocos modelos y cerró un acuerdo sorprendente con su rival histórico: Microsoft invirtió US$150 millones en acciones de Apple.
El iMac (1998), el iPod (2001) y después el iPhone (2007) completaron el giro. En 2018, Apple se convirtió en la primera empresa estadounidense en superar el billón de dólares de valor de mercado, y en 2022 llegó a los 3 billones.
Lección: recortar para sobrevivir y enfocar la innovación en pocos productos clave.
6. Twitter: el proyecto paralelo que nació de un negocio muerto
Odeo era una plataforma de podcasts. En 2005, Apple integró los podcasts en iTunes y el negocio de Odeo perdió sentido de la noche a la mañana. Evan Williams, el director, dio a su equipo la oportunidad de proponer nuevas ideas. Jack Dorsey planteó un servicio de mensajes de estado de 140 caracteres.
El primer tuit se publicó en marzo de 2006 y la plataforma se lanzó públicamente ese verano. Twitter salió a bolsa en 2013 y, en octubre de 2022, Elon Musk la compró por US$44.000 millones.
Lección: un competidor gigante puede matar tu modelo… y empujarte a hacer un pivot hacia uno mejor.
Comparativa: lo que se pagó por estas historias
Cuando miras el valor final de varias de estas compañías, el contraste con su punto más bajo es enorme. Y en varios casos el pivot ocurrió cuando el equipo era diminuto.

Valor de operaciones de compra (miles de millones de US$). Fuentes: anuncios oficiales de las adquisiciones.
5 patrones que se repiten en todas estas historias
- Escuchar al mercado, no a la idea original. Instagram abandonó Burbn y Slack abandonó Glitch al ver qué usaba realmente la gente.
- Actuar rápido cuando se acaba el dinero. Airbnb vendió cereales; Apple recortó su catálogo.
- Aprovechar los recursos que ya tienes. Slack nació de una herramienta interna; Twitter, de un equipo que se quedó sin proyecto.
- Tener resiliencia ante la adversidad. Airbnb superó dos crisis graves en una década.
- Reconocer la suerte y saber usarla. El “no” de Blockbuster solo sirvió porque Netflix ya tenía el plan del streaming.
Preguntas frecuentes sobre empresas que casi quiebran
¿Qué es un pivot en una startup?
Es un cambio estratégico en el producto, el mercado o el modelo de negocio basado en lo que se ha aprendido, sin abandonar la visión de fondo de la empresa.
¿Cuándo es el momento de hacer un pivot?
Cuando los datos muestran que los usuarios no adoptan tu producto como esperabas, pero sí usan intensivamente una parte concreta de él, como ocurrió con las fotos en Instagram.
¿La suerte influye en el éxito emprendedor?
Sí, pero favorece a quienes están preparados. Netflix tuvo la suerte de que Blockbuster rechazara su oferta, pero ya contaba con un modelo que podía escalar.
Conclusión
Estas seis empresas demuestran que estar al borde del cierre no es el final, sino muchas veces el punto de partida de su mejor versión. Si tu emprendimiento atraviesa un mal momento, pregúntate qué parte de tu negocio sí funciona, qué recursos tienes sin explotar y qué dice realmente el mercado. La respuesta podría ser tu propio pivot de mil millones.









