1. El marketing directo es eso precisamente, una estrategia. "El consumidor debe ser el protagonista, el héroe, no el producto… Es necesario mantenerse alerta para captar las oportunidades que nos brinda el mercado, saber qué llamará la atención de la gente, desarrollar y consolidar la relación con los clientes y estar siempre por delante en lo referente a la dinámica del mercado en el que nos movemos"
6. Tener una mentalidad adaptada a las nuevas tecnologías. "Internet y todo lo que la rodea, lo que hay ahora y lo que vendrá, en esencia, no cambia demasiado las cosas en el marketing, si acaso, pone a prueba con más fuerza las estrategias y nos devuelve con mayor rapidez la respuesta de si algo funciona o no".
7. La publicidad es un gasto, pero el marketing directo es una inversión.
"Siempre hemos oído hablar de ello, y es cierto, pero se puede profundizar un poco más. El marketing directo es una inversión comparable a otras que hacemos para conservar o potenciar nuestro negocio: equipos, empleados, un local para una nueva tienda… Todo lo que hay que hacer es determinar el retorno por esa inversión para decidir en qué lugar debemos poner nuestro dinero".Alan Rosenspan es consultor de marketing y uno de los mayores expertos en marketing directo a nivel mundial. Su agencia ha ganado centenares de premios, trabaja para las mayores empresas americanas y continuamente realiza seminarios de estrategia y creatividad por todo el mundo.









