Si se piensa en la estrategia como una parte de la creación de valor, la cuestión no es asumir riesgos, sino aprovechar oportunidades y, así, lo que hay que hacer es descubrir nuevas vías de apalancar recursos, no sólo los de su gente, sino también los de sus asociados y aliados, de los proveedores, de los clientes e, incluso, de los competidores. Por lo tanto, el problema es cómo se comparten esos riesgos y cómo se apalancan recursos.









