… La empresa familiar se adapta y progresa mucho más que las empresas no familiares, que intentan transformar y revolucionar el modo de hacer las cosas. Esto se debe a que la empresa familiar nunca se jugará el negocio. Muchos de ellos nunca arriesgarán la supervivencia de la empresa, y no sólo por razones económicas, sino por razones sentimentales. Así que, en este mundo de grandes cambios, el modelo de dirección dice: “demos un paso audaz”. Si funciona es fantástico, pero si no, “¡qué importa!” Sin embargo,
un negocio familiar diría primero: “¿qué pasa si no funciona?”. Y todos pensarán con cuidado cómo adaptarse. Algunas veces tener demasiado cuidado puede ser paralizante, pero normalmente no lo es …
* John Ward. profesor de Kellog e IMD, especialista en empresas familiares








