El concepto de que las obras de arte son sólo rectángulos de tela rodeados de un marco se queda corto: las posibilidades técnicas para la reproducción de imágenes resultan infinitas. Esta facilidad es utilizada por empresas que quieren difundir arte y a la vez aumentar el valor de sus productos, presentándolos de manera original.
¿Un ejemplo? Sueño Fueguino S.A., la empresa que fabrica las sábanas y acolchados Danubio, contrató a nueve artistas plásticos de renombre, entre ellos a Marta Minujin, Adolfo Nigro, Luis Wells y Clorindo Testa, para que diseñaran dos pares de sábanas y acolchados cada uno. El resultado fueron unos modelos increíblemente originales que se agotaron en poco tiempo. Para los que conocían de nombre a los artistas, la iniciativa les dio la posibilidad de adquirir una obra para uso cotidiano. Para quienes no sabían quienes eran, les resultaban objetos atractivos.
La presentaciones de las diferentes colecciones se realizaron en el Museo Metropolitano y el en Centro Cultural Recoleta, en camas armadas y en bastidores que imitaban cuadros en la pared.
Por qué no pensar en difundir imágenes de artistas argentinos a través de productos y no sólo en algún que otro calendario
Nanu Zalazar es crítica de Arte, curadora y locutora. Ha colaborado y colabora en medios nacionales y extranjeros, y conduce un micro de Arte en el programa "Civilización & Barbarie", que se emite los sábados a las 13.45 por el Canal 2 de CableVisión y Multicanal. Además, maneja el espacio de Arte "Cartón Pintado" en SUM, Arce 235, Las Cañitas









