A menos de un mes de Pekín 2008, la Secretaría de Deportes confirmó que no habrá premio especial para los atletas que consigan una medalla de oro. En cambio, la dependencia que encabeza Claudio Morresi decidió estimular a todos los atletas olímpicos por igual con una recompensa extraordinaria de $4000. Si a esta cifra se le suman los $3600 que reciben como beca mensual los atletas amateurs más destacados, el bolsillo de los argentinos aumenta en $47200 al año, alrededor de 15733 dólares. "Pensamos que no era justo premiar sólo al que conseguía una medalla y por eso extendimos el premio por clasificar a todos los atletas olímpicos", esgrimió Claudio Morresi, secretario de Deportes.
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La cifra, que no funciona como un premio al oro, está muy por debajo a la que destina, por ejemplo, Venezuela: el gobierno bolivariano que encabeza Hugo Chávez invertirá 70 mil dólares en el oro olímpico. Chile, por su parte, premiará con 45 mil dólares cada título.
Los dineros sudamericanos quedan opacados por el poder económico asiático y europeo: Singapur, un país acostumbrado a las grandes inversiones y a una economía floreciente, intentará cortar la sequía de una sola medalla dorada en su historia olímpica. Para eso, ofreció una montaña de billetes a los atletas que consigan la hazaña de traerse un oro olímpico: 800 mil dólares, según consta en un informe de la agencia Reuters.
La última medalla argentina en deportes individuales fue del doble par de remo, en Helsinki, 1952. La pareja argentina, conformada por Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero ganó la final. No recibieron un centavo por su hazaña. Y corrieron con un barco remendado que pudo competir gracias a la ayuda de la delegación rusa. Medio siglo después, el oro se paga millones. Aunque la cifra varía de acuerdo con el lugar de nacimiento.
Fuente: Sports Business








