El cine argentino ya es una marca y funciona como punta de lanza para el ingreso de productos locales en los diversos mercados internacionales. En la Argentina es posible hacer cine rentable, con una política de Estado que lo apoye
La Universidad de Palermo, en el marco del MBA de Entretenimiento y Medios, realizó un seminario en el que se debatieron temas claves de “La industria del Cine” tales como , producción, distribución, financiamiento, rol del Estado, modelo del negocio, fuentes de ingresos primarias y complementaras, comercialización y la internacionalización del cine, entre otros temas.
En la apertura del seminario, el Presidente del INCAA, Jorge Alvarez, dijo: “una política de Estado también es posible en el cine. Es posible producir cine en Argentina, es rentable. Dentro del continente latinoamericano, Argentina es el mayor productor”. Dando ejemplo de ello comentó: “Colombia produce anualmente 8 películas por año, Argentina, en cambio 63. Nosotros tenemos cine de alta calidad y para todos los gustos”.
Disintiendo sobre algunos de estos temas, el productor Pablo Rovito, expresó: “producir en Argentina, en términos de Estado es absolutamente rentable, pero en términos económicos y financieros estamos en una problemática. Nuestra salida actual es aminorar los costos a través de co-producciones europeas. Producir en Argentina, no cierra comercialmente, sólo 1 de cada 10 películas son rentables. Creo que no es posible producir cine en Argentina ni en ningún otro país con volumen de mercado como el nuestro. Se puede pero no es rentable, y de esta manera, se nos hace imposible competir en el mercado internacional”.
Por su parte, Juan José Campanella, afirmó que existe una asimetría económica. Ejemplificó el tema de la producción y la industria del cine con una de sus películas y dijo: “Luna de Avellaneda tuvo más de 1.000.000 de espectadores y perdió plata”. Luego, refiriéndose al rol del Estado y las nuevas problemáticas señaló: “estamos en medio de una revolución tecnológica que nos puede ayudar mucho. El INCAA podría ayudarnos para que no se nos haga imposible utilizar nuevas tecnología por sus altos costos, generando una política de reducción de bienes de capital, por ejemplo, sería una gran ayuda. No perder en lo tecnológico es lo que necesitamos”.
Continuando con el debate, Jorge Alvarez explicó cuál es el rol del estado y del Instituto frente a estos temas y dijo: “el cine argentino ya es una marca y funciona como punta de lanza para el ingreso de productos nacionales en los diversos mercados internacionales. Ejemplos como El Hijo de la Novia y Nueve Reinas nos abrieron el mercado hacia el exterior. También la última película de nuestro amigo Fabián Bielinsky, se vendió a más de 23 países. Hace pocos días fuimos a vender CINE a la India, con la intención de coproducir, y estamos encaminados. Creo que el rol del Estado es el que está comenzando a ejercer y nuestra misión es ser lobbystas del cine argentino. Lobbear para que la industria cada vez tenga más beneficios, para entender que es una de las industria más grandes en generación de empleos y para saber qué somos y hacia dónde vamos. En este sentido, le rindo culto a EE.UU. En relación a la exhibición, el Estado no actuó en su momento protegiendo al mercado nacional, cuando llegaron inversiones extranjeras a los cines. Ahora es difícil regular, luego de diez años de no hacerlo, pero ya estamos trabajando en el tema.
Pablo Rovito, por su parte, hizo referencia a la Ley de Cine y dijo: “con nuestra ley de fomento y regulación cinematográfica está clara cuál es nuestra misión y la del Estado”. Haciendo un balance de las últimas gestiones del INCAA, dijo que “se comenzó a retomar la necesidad de regular el mercado. Lentamente se desarrolla esta política de regulación. Creo que debe existir la actividad privada para la producción cinematográfica”. Campanella, en relación a este tema afirmó: “desde los que hacemos cine, llega un punto en que la ley, el estado no nos puede ayudar. Un cine “sano” en el que se liberen las fuerzas creativas, es sinónimo de triunfo”.
Siguiendo con su exposición, Juan José Campanella, se refirió al promedio de personas que van al cine y lo comparó con el mercado español. “El promedio en Argentina es de una vez al año y en España es de 3”.
Finalizando el seminario, se disertó acerca del cine comercial y cine independiente. Cada expositor ofreció su visión. Alvarez dijo que no cree en esa diferenciación, y afirmó “hay de todo y para todos. Hay un cine con una estética más jugada, arriesgada, que apunta a un nicho particular y otro más masivo y comercial, popular, apoyado por las grandes cadenas televisivas. Pero todo este cine es cine argentino, y cada vez más solidificado como producto”.
Rovito, sobre este tema, dijo: “no existe la categoría de cine comercial. Todo cine es comercial. Se habla de cine independiente cuando no pasa por canales de distribución y exhibición. Hoy, en Argentina, es todo independiente, menos los ligados a las cadenas televisivas. También podemos hablar del cine creación, que es de corte más autoral. Igualmente creo que cada película es un producto en sí y por lo tanto existen cinematografías más masivas y otras más sesgadas”.
En el cierre del seminario se trató el tema de la distribución y Rovito dijo que: “el sistema cinematográfico de primera explotación es en las salas. Allí el negocio no es la película en sí, sino que es en el “candy”, en la venta de pochochos y todo derivado. Otro punto desfavorable es que en los sistemas de multisalas o multiplex lo que nos mata es el cine excesivamente masivo. Allí el cine que no es masivo se pierde completamente, porque hay una maquinaria de producción de consumo de cine masivo”. Campanella, por su parte, asiente con lo que dice su colega y además dice que existen muchas trampas que realizan estas multisalas, por ejemplo “queda fila 1 al costado, cuando la sala está vacía, o promover un horario que no es correcto. De esta manera boicotean al cine nacional”.
En relación a la comercialización de las películas, Pablo Rovito destacó que aproximadamente el 85% de la gente elige qué película próxima va a ver en el mismo cine, a través de publicidad de punto de venta y los trailers o avances. También dijo “otro de los factores que más influye en la decisión de ver o no una película es la recomendación boca a boca”. En relación a la crítica Rovito destacó que el cine es una de las únicas industrias en la que la crítica sale antes del día del estreno, mientras que en los conciertos o libros esto no ocurre. “No siempre la crítica influencia en el público, sino que lo que más importa es el boca en boca”. Campanella, por su parte, afirmó “el éxito de una película lo determina si uno logró lo que quería hacer y transmitir y; por otro lado, lo que la gente dice y la sensación del público. Por supuesto que leo las críticas y me alegro si son positivas, pero no es lo más importante”.
El encuentro fue coordinado por el Profesor del MBA de Entretenimiento y Medios de la Universidad de Palermo, Dr. Antonio Ambrosini, Director de Relaciones Institucionales de Telefe. El seminario contó con la presencia internacional de Al Lieberman, Director y Fundador del MBA de Entretenimiento y Medios de New York University, y profesor invitado del MBA de Entretenimiento y Medios de la Universidad de Palermo.









