¿Subiste algunos kilos este invierno? ¿Te encontró cada tarde, en el kiosko, en busca de uno o dos chocolates? A mí me pasó lo mismo. Solo que éste fue el primer invierno en que me di cuenta de que tener un ligero rollito puede ser causa a una sentencia machista que te molestó—si es que solo te molestó porque tenés la convicción de que sos la que sos y no la que te dicen que tenés que ser para ser aceptada—; o al comienzo de una actitud ingrata hacia vos misma que, ¿cómo no?, se inicia frente al espejo que es tan desubicado como el que ayer te dijo: —el año pasado estabas para matarte, y mirate ahora —señalándote el ligero rollito que se asomaba por tu jean y que se hacía visible al estar sentada—. Y como lo escuché al pasar, y no se me pasó, quiero detenerte un minuto para que no desatiendas tu estima por ese comentario, machista, desubicado, muy poco feliz. Será que ahora “una está para matarla” cuando pesa cuatro kilos menos de lo que indica la tabla del peso ideal, y que es “preciso matarse” para que a “una quieran matarla” y eso si es que de verdad estarías con un hombre que quiera matarte porque estás matándote para ser aceptada por él. Lo cierto es que —yo lo vi—, el que al pasar te dijo eso, está treinta kilos por encima del peso normal, y nunca se te ocurrió apreciarlo o despreciarlo sino en función del tipo de persona que es. Se te ocurrió incluso que hay gente que tiene algunos kilos arriba y se ve tan linda persona que no se le notan porque no se focaliza en ellos.
Tuve temor de que te sintieras humillada por esa frase, a la que un interlocutor respondió: —¿viste? Y, mirá que él es bien sincero, así que no se equivoca…. Para colmo de males, se ve que está bueno esto de rendirle culto al cuerpo femenino sin poner la más mínima atención al propio masculino.
¡Hasta Britney Spears está acosada por el público mundial, y ella misma no deja de autocalificarse como “chancho” Y ella sí me da pena. Porque a nadie le importa lo que ella es, solo lo que ella “mostró matándose”.
Por eso, reflexionando un poco acerca de ese comentario que te dijeron, y que algunos hombres —que no son, precisamente, nutricionistas— exhalan sin remordimientos, se me ocurre que así es como comienzan las enfermedades que se han puesto de moda porque, claro, está de moda “matarse y que estés para matarte”. De ahí que no todo lo que muestra un modelo es ejemplificador. Y de ahí que no todo lo que forma parte de nuestra cultura sea producto de todos lo que contribuimos a conformarla. Afortunadamente, existen algunos otros, que no son modelos ni pretenden serlo, que concentrados en la valoración de la persona antes que en el circunstancial desarrollo del cuerpo, ponen un granito de arena para modificarla, para que las mujeres con algunos kilos de más o sin la cola perfecta, sean mujeres a los que los hombres desearían “vivirlas” antes que matarlas porque están moldeadas por lo que algunos tantos hacen creer que “debe ser”. Por eso, espero que estés más feliz que el año pasado y, si comiste chocolates y engordaste algunos kilos, ¡no te preocupes! Hay cosas que pueden modificarse y que no es necesario que sean modificadas salvo que vos lo quieras; pero otras, no se adquieren en ningún lado y , aunque no se ven, están, y se notan porque son las que te hacen ser tan linda.
* Gisela Mancuso. Abogada, redactora, escritora, ganadora de numerosos concursos literarios. [email protected]. Autora del libro "Abrazo mariposa": http://ar.geocities.com/abrazomariposa/abrazomariposa.html Fundadora del grupo de escritura: "El nombre de las palabras" http://ar.geocities.com/abrazomariposa/elnombredelaspalabras .









