La formación no es cara. Lo que resulta cara es la ignorancia, que lleva a la bancarrota. El presidente de la Escuela de Dirección de Empresas del Mediterráneo (EDEM), Manuel Palma, empleó ayer el símil financiero para exponer la apuesta de la fundación por servir de plataforma para la irrupción de directivos y líderes empresariales en la Comunidad.
Palma presidió, junto a los vicepresidentes de EDEM, Juan Roig y Francisco Pons, el acto de clausura del curso «15X15: quince días con quince empresarios líderes», en el que primeras espadas del empresariado español -representan una facturación anual de 15.000 millones de euros y generan más de 100.000 empleos- han ejercido de profesores.
Palma, que avanzó que la segunda edición comenzará en febrero de 2007, aseguró que la idea, pionera en España, será emulada por otras escuelas de negocios, pero no se mostró preocupado, ya que en esta ocasión nos hemos adelantado a las de Madrid o Barcelona.
El contenido del curso será recopilado en un libro, patrocinado por Bancaja, que partirá de una tirada inicial de 10.000 ejemplares y formará parte del material académico del último ciclo de las carreras económicas.
Al respecto, Roig subrayó que se ha culminado la primera etapa del sueño de convertir EDEM en una escuela de emprendedores. El propietario de Mercadona y profesor del curso, esbozó en su discurso algunas directrices de su lección.
Así, advirtió de que las ideas sueltas no valen para nada y te pueden llevar al fracaso, de ahí que abogara por aplicar un modelo, ya que te ofrece seguridad, logra que el personal conozca las reglas del juego y que toda la empresa lleve la misma dirección.
Roig aconsejó disponer de una estrategia propia, trabajar mucho y ser coherente con lo que se piensa, se dice y se hace. Además, instó a los jóvenes empresarios a levantarse de nuevo tras cada fracaso.








