Un renombrado consultor de empresas fallece y se va al cielo. San Pedro lo recibe con mucha efusividad, y cuando entra al paraíso, millones de almas lo ovacionan..
Sorprendido por el inesperado recibimiento, el consultor pregunta:
– ¿Perdón San Pedro, qué es lo que pasaí?
– ¿Cómo que qué pasa? -responde San Pedro- ¡Usted es la primera persona que vive 160 años!
– ¿160 años? Hay un error ¡Yo tengo sólo 40!
– ¡Imposible! Hemos sumado correctamente las horas que le facturó a sus clientes, y el resultado es 160 años!








