El cubano está en un bar acompañado por una gallega cuando comienza el noticiero de la noche.
El presentador cuenta la historia un hombre que está en el techo de un edificio y que amenaza con saltar al vacío. La gallega mira al cubano y le pregunta:
– ¿Crees que va a saltar?
– Eso parece -dice el cubano.
– Pues yo creo que no, responde la gallega.
El cubano coloca un billete de 100 dolares sobre la barra y dice:
– ¿Apostamos?
Justo en el momento en que la gallega pone su billete sobre la barra, el hombre del noticiero salta y se mata. La gallega, muy afectada, le da su billete al cubano y le dice:
– Una apuesta es una apuesta. Toma tu dinero.
Entonces, el cubano admite:
– Yo ya había visto el noticiero de la tarde y sabía que se tiraría.
La gallega responde:
– Yo también lo había visto, pero jamás pensé que se volvería a tirar…









Las gallegas son muy listas, pero al mismo tiempo se hacen torpes
Dejar tranquilas a las gallegas.
poseen madera y cualidades de lideres