Slack nació de un videojuego que fracasó: cómo Glitch terminó convirtiéndose en una herramienta empresarial multimillonaria
Slack parece una empresa nacida para la comunicación corporativa. En realidad, nació del fracaso de un videojuego. Lo que poca gente sabe es que a su fundador principal le ocurrió exactamente lo mismo en su emprendimiento anterior. A principios de los 2000, Stewart Butterfield había creado un videojuego online llamado Game Neverending. Ese juego tampoco funcionó, pero una pequeña herramienta interna que construyeron para compartir fotos en el juego terminó convirtiéndose en Flickr, la exitosa plataforma que Yahoo terminó comprando. Años después, el ciclo de fracaso del juego y éxito de la herramienta interna volvería a repetirse.
El videojuego que no funcionó
El equipo liderado por Stewart Butterfield había desarrollado Glitch bajo el paraguas de Tiny Speck, compañía fundada por Stewart Butterfield y sus socios. Glitch era un juego poco convencional, centrado en la exploración y no en el combate, pero el juego no consiguió el crecimiento necesario y fue cerrado en 2012. A pesar de esto, el equipo había desarrollado una infraestructura interna de comunicación muy sofisticada.
El activo escondido y el secreto detrás del nombre
Al tener oficinas repartidas en diferentes ciudades (San Francisco, Vancouver), la empresa había creado canales, búsqueda, intercambio de archivos y conversaciones organizadas para trabajar en el videojuego. El equipo había comenzado utilizando el antiguo protocolo IRC (Internet Relay Chat) para comunicarse, pero le fueron integrando «bots» y funciones extra con el tiempo. Después del cierre de Glitch, el equipo vio que aquella herramienta podía resolver un problema mucho más amplio. De hecho, el nombre definitivo del producto encierra un dato curioso: S.L.A.C.K. es en realidad un acrónimo que significa «Searchable Log of All Conversation and Knowledge» (Registro buscable de toda conversación y conocimiento).
Nace Slack
La compañía se concentró en transformar la herramienta interna en un producto empresarial. Slack comenzó a crecer como una alternativa más flexible y organizada al correo electrónico para equipos. Tras su lanzamiento, se convirtió rápidamente en una de las aplicaciones empresariales de más rápido crecimiento en la historia, sumando miles de equipos en cuestión de meses.
La adquisición por Salesforce
El impacto fue tan masivo que atrajo a los gigantes tecnológicos. Salesforce acordó adquirir Slack por un valor empresarial aproximado de 27.700 millones de dólares, basado en los términos anunciados en 2020. Tras el acuerdo, Slack pasó a integrarse en Salesforce y mantuvo a Stewart Butterfield como CEO durante la transición. Slack ya no presenta sus cuentas como empresa independiente después de su adquisición, por lo que no existe un ‘beneficio 2025 de Slack’ comparable al de una compañía cotizada independiente. Su valor empresarial, sin embargo, quedó documentado en la operación de Salesforce.
La lección empresarial
Slack demuestra que un fracaso puede dejar un activo inesperado. El producto que terminó triunfando no fue el que la compañía había creado para ganar dinero originalmente, sino una herramienta que había nacido para resolver un problema interno.
Las cifras que resumen la transformación
- 2009: Tiny Speck / Glitch (Se funda la compañía y empieza el desarrollo).
- 2012: Cierre de Glitch tras no alcanzar la tracción esperada.
- 2013: Slack comienza a tomar forma como producto. Se lanza una versión de vista previa.
- 2020: Acuerdo Salesforce: ~US$27.7 mil millones por la adquisición de la plataforma.
Qué puede aprender un emprendedor latinoamericano
- No confundir el producto inicial con la identidad de la empresa.
- Observar el comportamiento real del cliente puede revelar un negocio distinto al imaginado.
- Una tecnología o capacidad creada para resolver un problema interno puede convertirse en un producto.
- Un fracaso comercial puede dejar activos: conocimiento, tecnología, distribución, marca o datos.
- El pivot no siempre consiste en abandonar todo: muchas veces consiste en reutilizar lo aprendido en un mercado diferente.
- Encontrar la oportunidad oculta: A veces, las herramientas construidas en «el detrás de escena» de un proyecto tienen más potencial comercial que el proyecto principal en sí.










