Esta versión del tradicional cubo de Rubik es muy adecuada para un tiempo en el que los interfaces táctiles se imponen.
Los usuarios habituales de dispositivos como el iPod, el iPhone o cualquier cacharro basado en Android se sentirán cómodos con esta versión del popular cubo.
Sí, los nostálgicos dirán que nada iguala al original, pero el fabricante de este modelo, pensando en ellos, incluso lo ha dotado de una opción que reproduce el sonido que hace el cubo “analógico” al girar sus caras.
Dicen que pronto lo comercializarán, pero si el precio es el que insinúan (150 euros), quizá haya que esperar a que pase un poco de moda para adquirir uno.








