Suena el teléfono en la casa de Manolo:
– Oye Manolo, te llamo por la cortadora de pasto…
– Caramba, ¡que bien se escucha!
– Manolo, ¿quisieras ser testigo de Jehová?
– Pues coño, si ni siquiera vi el accidente…
Luego del parto, el médico habla con el padre del recién nacido
– Mire, hubo una pequeña complicación y tuvimos que ponerle oxígeno a su hijo
– ¡Joder! ¡Y yo que quería ponerle Paco!
– Oye Manolo, ¿cömo se escribe bala?
– Ponlo como suena
Y el otro escribió "PUM"








