Cuando llegué a casa la otra noche, mi mujer me pidió que la llevara a algún sitio caro….
Así que la llevé a la estación de servicio…
Y entonces empezó la pelea
Cuando me jubilé fui a la oficina de la Seguridad Social para pedir la pensión.
La funcionaria me pidió el documento de conducir para verificar mi edad.
Busqué en mis bolsillos y me dí cuenta de que me había dejado la billetera en casa.
Le dije a la mujer que tendría que ir a casa y volver más tarde.
La mujer dijo ‘desabróchese la camisa’
Así que me abrí la camisa, revelando mi vello gris
Ella dijo: ‘Ese vello gris es suficiente para atestiguar su edad’ Así que procesó mi pensión.
Cuando llegué a casa le conté lo ocurrido a mi mujer, y dijo:
– Deberías haberte bajado los pantalones también, así habrías obtenido un plus por discapacidad
Y entonces empezó la pelea
El sábado me levanté a las seis de la mañana, me vestí en silencio, agarré al perro y bajé al garaje.
Enganché el remolque con la lancha al coche y me dispuse a salir.
Estaba lloviendo a mares y con una fuerte ventisca. Puse la radio y descubrí que haría mal tiempo durante todo el día.
Volví a entrar en la casa, me desvestí en silencio y me deslicé en la cama.
Abracé a mi mujer por detrás y susurré:
– Hace un tiempo de perros
Ella respondió:
– Y el estúpido de mi marido se ha ido a pescar
Y entonces empezó la pelea
Mi mujer y yo estábamos sentados en una mesa durante la reunión de antiguos alumnos de mi instituto.
Yo estaba mirando a una mujer que iba sola y estaba borracha.
Mi mujer dijo: ‘¿la conoces?’
-Si, es mi antigua novia. Cuando la dejé empezó a beber y despues de tantos años aún no se la ha visto sobria
-¡Dios mio!- dijo mi mujer –es increíble cómo alguien puede estar celebrando durante tanto tiempo’
Y entonces empezó la pelea
Mi mujer estaba desnuda mirándose al espejo
-Me veo horrible, vieja, gorda y fea. Necesito que me digas algo bonito!
Yo le dije:
– Conservas una vista excelente
Y entonces empezó la pelea








