El promedio de desempleo en el país durante el primer trimestre de este año, estuvo en 13%, según el Dane. La situación, además de ser un aspecto preocupante para la sociedad en general, representa un reto prioritario para el próximo gobierno. Sin embargo, son los nuevos y futuros profesionales quienes deben entrar a competir en un mercado laboral que hasta el momento se caracteriza por la escasez de buenas oportunidades.
Las opciones ya no se refieren, en muchos casos, a un buen o mal salario, sino a trabajar o no. Es por ello que en universidades, centros de estudios técnicos, e inclusive desde el colegio, se promueve cada vez más el espíritu emprendedor en la cátedra y el aula de clase, con el propósito de que los jóvenes sean capaces de constituir sus propias empresas.
“La dinámica en términos de nuevos empleos sólo la generan las nuevas empresas, porque una empresa establecida, en la medida en que realmente funcione bien, crea empleos sostenibles para otras personas y para sí mismos”, dice Liyis Gómez, directora del Centro de Emprendimiento de Uninorte.
Howard Stevenson, profesor de la Universidad de Harvard, dice que «emprender es perseguir la oportunidad más allá de los recursos que se controlen en la actualidad». Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en su reporte anual Colombia 2008, la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) en el país fue de 24,52%. Es decir, casi 6,5 millones de personas se encuentran en el proceso de creación de una nueva empresa. Este es el tercer mejor índice de los 43 países que participan en el estudio, después de Perú y Bolivia.
El hecho de que sean tres países andinos los que obtengan los mejores resultados de TEA se debe, en parte, a que en estos la actividad emprendedora tiene como principal motivación la necesidad y provee sólo ingresos de subsistencia para los emprendedores.
Desde el año 2006, cuando el estudio GEM incluyó a Colombia, el país se ha mantenido entre los tres primeros que generan nuevas empresas. “Esto significa, y concertado con otros indicadores del estudio, que el colombiano tiene una muy buena propensión a crear empresas”, afirma Liyis Gómez, que hace parte del Equipo GEM Colombia, conformado por las Universidades Icesi, Andes, Javeriana de Cali y Uninorte.
De este modo, no es extraño que el 92% de la población colombiana considere que ser empresario es una alternativa de carrera deseable y válida. En países como Bélgica, Finlandia y Japón estos resultados son inferiores al 50%. Asimismo el 67% de los encuestados colombianos por el GEM afirma que aspira a iniciar una empresa, solo o acompañado, en los próximos tres años.
En el mismo estudio la tasa de abandono (vender, liquidar o cesar actividades empresariales en el último año) fue de 7,1%, presentando una tendencia a la disminución: 10,52% en 2006 y 8,86% en 2007. En cuanto a por qué las empresas fracasan, sostiene Gómez que “una razón fundamental es porque la gente se mete en negocios que realmente no obedecen a oportunidades efectivas de mercado, es decir, que no hay un mercado grande; es más una ilusión de creer que era una oportunidad”.
Otro factor tiene que ver con el hecho de que la gente no tiene las competencias necesarias para gestionar una empresa.
La buena percepción en el país sobre oportunidades para crear empresas puede estar relacionada, revela el GEM, con el comportamiento positivo de la economía colombiana durante los años anteriores a 2009, por lo que para el estudio próximo a salir sobre este año se espera una posible disminución en esta percepción.
Emprender para exportar
El Centro de Desarrollo Empresarial de Uninorte (CDE) trabaja por el emprendimiento de negocios con perfil exportador para empresas ya constituidas. Uno de estos es el Semillero Zeiky, liderado por Proexport en todo el país y que opera en la Región Caribe por intermedio del CDE, al cual llegan estudiantes, profesionales o empresarios que desean desarrollar un perfil exportador y se les ayuda con capacitación y asesoría gratuita. Otro, también liderado por Proexport, es el de “Redes empresariales para la exportación”, que “vincula dos o más empresas para que se constituyan en una comercializadora internacional», dice Dorian Martínez, director CDE.
fuente: El Heraldo








