Atreverse a dar el paso de empleado a emprendedor es una singularidad que se ajusta a ciertas características personales, educacionales y financieras que sólo algunos poseen.
Hoy en día no cabe duda de que la actitud emprendedora es vista como cualidad que aporta un beneficio adicional a quien la posee, de allí que exista un creciente interés por determinar cuáles son los ámbitos que producen más emprendimientos y cuáles son las motivaciones que los generan.
Considerando lo anterior, el Centro de Ingeniería de Mercados (Cimer) del Departamento de Industrias de la Universidad Santa María replicó la metodología internacional Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2008 para la región de Valparaíso, que ha permitido aportar una visión específica para caracterizar al emprendedor y el nivel de emprendimiento existente.
Cristóbal Fernández, doctor en Ingeniería Industrial, a cargo de la investigación, precisó que el interés de la Universidad es que “exista un instrumento de medición del emprendimiento porque siempre se habla de cuán emprendedores somos, pero no hay un indicador asociado a estas características. El segundo objetivo es que el reporte obtenido pueda ser conocido por organizaciones gubernamentales, de educación superior, primaria y secundaria, y por las empresas, de manera que puedan tomar decisiones para asignar nuevos recursos e implementar nuevos proyectos de desarrollo”.
Otro de los objetivos apunta a resaltar el rol que tienen estos emprendimientos en el desarrollo de la economía local, puesto que en los estudios tradicionales se tiende a dejar fuera esta actividad, vista como de menor escala.
AMPLIA MUESTRA
La investigación de GEM se divide en dos encuestas. La primera se realiza a expertos locales, donde se utiliza una metodología propia, de la USM, que se basa en las consultas vía web, “que es muy dinámica y nos permite tener resultados a través de un servidor directo, además tiene que ver con los contactos de los expertos que representan a la región en el ámbito empresarial, universitario, de organizaciones gubernamentales y por supuesto emprendedores”, explicó Fernández.
En segundo lugar, GEM hace un levantamiento de información a partir de una encuesta telefónica que se hace al público en general y a nivel nacional. Este reporte refleja el nivel de emprendimiento en la población y la percepción que tienen por estas iniciativas.
Dentro del estudio se miden distintos parámetros, donde destacan: qué tipo de emprendimientos existen, por oportunidad o necesidad; cómo se maneja en la población el desarrollo del emprendimiento; qué información se tiene respecto a los emprendimientos y cuáles son los instrumentos que los apoyan, cuál es el perfil del emprendedor.
En este sentido la información que se obtiene también se disgrega en dos partes, ya que primero se saca una foto al emprendimiento generado en la región, y segundo se entrega información que permite a los organismos involucrados potenciar sus instrumentos de apoyo o desarrollo de estas iniciativas.
Cabe precisar que la encuesta GEM de la Región de Valparaíso incluye a 10 de los 43 países participantes en el informe a nivel mundial. La muestra incluye a 150 mil adultos entrevistados entre mayo y octubre de 2008, quienes contestaron preguntas referentes a actitud y nivel de incorporación de la actividad emprendedora.
LOS EMPRENDEDORES
A nivel nacional el 79% de la población adulta considera que emprender es una opción deseable, pero sólo el 28% observa que hay buenas oportunidades y el 38% indicó tener intenciones de iniciar un negocio.
En la Región de Valparaíso la encuesta determinó que un 83% de la población ve con buenos ojos el emprendimiento, pero al igual que en el contexto nacional, sólo un 28% de la población adulta identifica buenas oportunidades y un 35% dijo querer iniciar un negocio.
Dentro del estudio se estimó que el 12,6% de la población adulta (18 a 64 años) es considerado emprendedor en etapas iniciales, cifra que marca un retroceso respecto a la medición del 2007, cuando era de un 13,3%.
En cuanto al perfil promedio del emprendedor de la región, el estudio precisa que mayoritariamente son personas de sexo masculino, mayores de 40 años, clase media y cuya principal actividad está orientada a proveer servicios o productos a consumidores finales, generalmente vender.
Además, los emprendedores regionales poseen algún nivel de educación superior y más de la mitad son emprendedores autoempleados, quienes manifiestan que no generarán empleos.
Del total de emprendedores, un 28,8% se encuentra en etapas iniciales y manifiesta el deseo de crear 10 o más empleos en un periodo de cinco años. Adicionalmente, el 33% de quienes iniciaron un emprendimiento declaró tener buenas perspectivas de crecimiento en el corto y mediano plazo.
En el informe GEM precisan que entre la población adulta existe la percepción que la Región de Valparaíso presenta condiciones favorables para iniciar una empresa, en tanto un 28% de la población total considera que es posible crear un negocio dentro de los próximos seis meses. En tanto un 45% dice conocer a alguien que haya iniciado un emprendimiento en los últimos dos años.
MÁS QUE NECESIDAD
Tras la encuesta realizada a los expertos, el GEM determinó que pese a que en la región existe una positiva percepción respecto a la actividad emprendedora, hay pocas iniciativas con alto potencial de riqueza, precisando que la mayoría de los negocios creados se califican como un emprendimiento de bajo crecimiento y poca innovación.
A juicio de los expertos, quienes presentan mayores opciones para el emprendimiento son quienes cuentan con mayores niveles de educación, ya que son personas que se arriesgan más o se atreven más, porque piensan que tienen más herramientas para manejarse en el ámbito empresarial.
“Un punto relevante que sitúa al emprendedor de la región más cercano al perfil del de países más desarrollados, es que el emprendimiento que se desarrolla acá es por oportunidad y no por necesidad, que es el negocio que nace para llevar un sustento al hogar. La iniciativa por oportunidad es la que nace a partir de otro negocio o de alguien que está inserto en un trabajo y ve una oportunidad y por tanto genera un emprendimiento, con el objetivo de aumentar sus ganancias o independizarse, por tanto son emprendimientos que tienen una proyección de crecimiento más elevada que los por necesidad, que están en los estratos más bajos de la industria”, explicó Jorge Cea, ingeniero civil industrial, magíster en Gestión Empresarial, coautor del informe.
Pese a lo anterior, Cea expresó que una gran mayoría de los emprendimientos no es capaz de traer modelos de innovación: “menos del 10% de los emprendedores tiene expectativas de que el 100% de su producción sea exportable y ve mucha competencia en la industria, lo que refleja que no son nuevos negocios sino que son empresas que entran a competir en lo que ya existe, por tanto faltan los modelos innovadores”.
REGIÓN DE OPORTUNIDADES
A juicio del director regional de Corfo, Rodrigo Cárcamo, consultado en la encuesta como uno de los expertos, el emprendimiento en la región de Valparaíso se ha ido desarrollando. “Tenemos muchos más emprendedores que antes –afirmó- y en esto el apoyo gubernamental también ha sido importante, ya sea con los instrumentos de incubadoras de negocios o nodos tecnológicos, que promueven la capacidad emprendedora”.
Cárcamo explicó también que uno de los rasgos que determina el aumento en los emprendimientos es el hecho de “que esta es una región de oportunidades, multisectorial, al ser una zona minera, turística, industrial; cuenta con los principales puertos marítimos y terrestres y se conecta eficientemente con el comercio internacional, lo que aumenta el nivel de desarrollo y estimula la innovación y creatividad”.
Entre las principales barreras que enfrentan a los emprendedores está el acceso al financiamiento y a la transferencia en investigación, desarrollo e innovación.
En este punto, el director regional de la Corfo, precisó que la educación es un pilar fundamental para lograr mayores emprendimientos, donde hay que apuntar a tener procesos entretenidos. “Esto es como aprender a andar en bicicleta, si a un niño se le enseña la física que le permite moverse en bicicleta no aprenderá nunca, pero como lo hace de forma entretenida logra levantarse tres o cuatro veces hasta que le resulta. Lo mismo debe hacerse con el emprendimiento, apuntando a la capacidad creadora de las personas”.
Tras el análisis, los autores concluyeron que en la región existe un aumento en la capacidad emprendedora, respecto a la medición 2007, aunque falta mucho por emprender. También se destacó el hecho de que el principal motivo por el cual las personas emprenden es la oportunidad de negocios, mostrando una mejora en la calidad de emprendimientos basados en la innovación.
Pese a que se requieren más emprendimientos, el informe también establece que la región ha evolucionado en diversas áreas, tales como programas de gobierno y normas sociales y culturales que permiten apreciar la capacidad emprendedora como un rasgo positivo y no como una característica de riesgo.
Fuente: El Mercurio








