El principal problema que encontré al montar mi empresa fue el de la financiación. Fue muy complejo conseguirla, incluso avalando los créditos. Me decían que estaba equivocada. Mi marido me ayudó a poner voz de hombre en todo este proceso’. Quien habla es Ana Ugidos, presidenta de Biotecnologías Aplicadas (BTSA), que recuerda ese periodo como un auténtico calvario. Y es, la mayoría de las veces la falta de financiación o las trabas para conseguirla lo que echa para atrás muchos proyectos emprendedores. Todos estos temas fueron analizados en una jornada sobre el valor de emprender, organizada por la APD (Asociación para el Progreso de la Dirección) con motivo de su 50 aniversario.
Por su parte, el divulgador científico y profesor de la Universidad Ramón Llull, Eduardo Punset, señaló que los obstáculos para que la gente sea emprendedora proviene, en primer lugar del miedo al rechazo que produce iniciarse en una aventura empresarial. Otro impedimento es el número de dependencias que dificultan la consecución de un logro. Todo depende del talento, de la suerte, del beneficio empresarial, de la economía global, que complican que lo que se desea se convierta en realidad, matizó Punset, quien señaló que ante la dificultad la tentación es disminuir el grado de ambición. Otro problema es la falta de modelos a seguir, de reconocimiento empresarial. No hemos sabido crear esa cultura. Yo hice el bachillerato en Estados Unidos y allí aprendimos a respetar y a saber imitar la cultura de los grandes barones de la industria. Llegados a este asunto, Punset criticó el papel que juega la universidad dentro de la sociedad. ‘Esta alejada de la práctica y no practica la gran revolución de este siglo, que es el enfoque multidisciplinar. Estamos demasiado especializados y no sabemos lo que hace el que tenemos al lado’. Por último, ahondó en otro de las problemas, como es el individualismo de los españoles. Nadie quiere tener socios, y eso denota que no nos han enseñado a trabajar en equipo. Seguimos creyéndonos el mito de innovador solitario y heroico, pero hoy nadie puede emprender sin tener interacción con los demás. Lo cierto es que la sociedad del futuro es de los creativos. Así lo cree Félix Tena, presidente de la compañía de juguetes Imaginarium, quien asegura que los obreros, hoy día, son los licenciados universitarios. Para ser emprendedor, hay que tener empuje y creatividad, eso es lo que marca la diferencia. También asegura que no sólo se trata de financiación, la capacidad emprendedora es algo espiritual. A lo que no hay que tener miedo, asegura Tena, es al fracaso. Los que no se equivocan son los que no hacen nada. Una sociedad rica es la que se pregunta cuántas veces nos hemos equivocado. Sin aprender, no se avanza, explicó este empresario, que en 13 años ha conseguido abrir 200 tiendas y tiene en plantilla a 1.400 empleados. El empresario Ángel Iglesias, presidente de Ikusi, aseguró que con voluntad e imaginación todos los sueños se cumplen. Él fue a la escuela hasta los 12 años. Hoy tiene una plantilla de 700 profesionales, 350 de ellos son titulados universitarios. Querer es poder, el secreto está en elegir la caja de herramientas adecuada que te acompañe a lo largo de tu vida profesional. Y señaló que para el emprendedor no hay libros, suele ser algo innato, que requiere voluntad y actitud positiva. Por momentos duros también pasó Mikel Urizarbarrena, presidente de Panda Software, quien recuerda que apenas tenía ingresos para pagar a la plantilla. Si persistes y tienes tenacidad lo consigues todo. Se puede hacer una empresa sin dinero, pero no sin talento Fuente: Cinco Días









