El escenario vitivinícola argentino sigue cambiando con la llegada de nuevos inversionistas chilenos que continúan confiando e invirtiendo en las zonas de Luján de Cuyo, La Consulta, Perdriel o Agrelo.
Es así como hasta diciembre de 2007, y basados en estadísticas de Caucasia Wine Thinking, y respaldado por el principal chileno, El Mercurio, si consideramos el total de vinos argentinos embotellados, las bodegas chileno-argentinas ya dominan el 18% del vino exportado y según AndesWines.com, este porcentaje seguirá aumentando en los próximos años debido a estratégicos movimientos de los viñateros chilenos en Argentina.
Los últimos inversionistas chilenos en arribar fueron “Espíritu de Argentina”, el nombre del vino producido por la bodega chilena Aresti en Argentina, en conjunto con la distribuidora alemana Racke, además, de la Viña Veramonte del Valle de Casablanca en Chile, de propiedad del viñatero chileno más reconocido en California, Agustin Huneeus, que lanzó hace pocas semanas su vino argentino para conquistar y ampliar su portafolio en el mercado internacional.
El informe de AndesWines.com señala que existen otros emprendimientos chilenos con producciones de Malbec limitados que se están desarrollando en la zona de Vistalba, por lo tanto, en los próximos meses habrá más sorpresas que se complementarán con potenciales adquisiciones de viñedos y bodegas Argentinas por parte de otros inversionistas chilenos.
Desde su llegada al país, los chilenos tuvieron el objetivo de lograr la más alta participación en el mercado, gracias a diversas estrategias como comprar uvas al comienzo, o asociarse con prestigiosas bodegas para realizar pequeñas producciones con el fin de evaluar el mercado antes de invertir. Los constantes viajes de enólogos chilenos a Mendoza los últimos diez años han aumentado para supervisar y coordinar el trabajo del equipo Argentino de cada una de las bodegas Chileno-Argentinas.
“Los inversionistas y viñateros chilenos han planeado esta estrategia desde el primer momento en que empezaron a comprar bodegas en Argentina, por lo tanto, este plan se expandirá y nuevos interesados en el rubro planean hace meses invertir en Argentina para mejorar su portafolio global con las variedades argentinas Malbec y Torrontés, por ejemplo”, afirma el asesor de marketing vitivinícola, el Agrónomo Maximiliano Morales.
“Una de las principales razones que tuvieron los inversionistas chilenos para invertir al otro lado de los Andes, se basó en el interés de los importadores y distribuidores de varios países como el Reino Unido, Estados Unidos, China, Corea, Japón, entre otros, para continuar trabajando con productores chilenos y de esa forma mantener y ampliar las largas relaciones comerciales que se extienden ahora con el Vino Argentino, pero cuyos dueños se encuentran en las oficinas centrales de las viñas en las comunas de Providencia y Las Condes en Santiago”, recalca Morales.
El actual escenario de las inversiones vitivinícolas chilenas se grafica en Trivento (Concha y Toro), Kaikén (Montes), Bodega Renacer (Patricio Reich), Doña Paula (Santa Rita), Finca del Origen (Santa Carolina) y Bodega Universo Austral (Viñedos Córpora). Finalmente, la Viña San Pedro y Viña Tarapacá están en proceso de fusión, lo que creó un nuevo y gran grupo exportador de vino, produciendo, también, la unión de Finca La Celia y Tamari en Argentina.
Finalmente, hay que destacar que muchos enólogos chilenos de forma personal están realizando vinificaciones de Malbec en producciones limitadas para testear el mercado con vinos de alta gama, fortaleciendo el concepto de vinos de los Andes, donde se une la gran calidad y potencial del Malbec, con la experiencia comercial y exportadora de Chile.
Fuente: AndesWines








