España no es un país que se caracterice por la abundancia de emprendedores, un rasgo que comparte con la mayor parte de Europa, según los datos aportados por expertos y empresarios que participaron en el I Congreso Internacional de Emprendedores que se desarrolló en la Universidad de Salamanca, auspiciado por la Fundación Nido-Mariano Rodríguez.
A la falta de cultura empresarial que existe en nuestro país se une además de elevado riesgo económico y social que corren los emprendedores, con lo que la aventura de creación de nuevos proyectos empresariales representa un riesgo «casi irracional», a juicio del director general de la Fundación Cotec, Álvaro de Orleáns-Borbón. En su opinión, las leyes de insolvencia en el sur de Europa «son ridículas», pero establecen una serie de consecuencias que pueden ser nefastas para que el empresario que ha errado en un proyecto pueda volver a emprender otro, aunque según los datos aportados por el presidente de Suanfarma S.A, Héctor Ara, el 90 por ciento de los que fracasan en el primer intento, tienen éxito en la segunda de sus iniciativas. En este contexto, Ara resaltó la necesidad de perseverar en el intento porque «el fracaso sólo es tal cuando no se aprende de él, por lo que es una gran escuela de aprendizaje». Una situación en la que según los expertos reunidos en Salamanca también condiciona la sociedad, ya que en vez de fomentar la innovación se ponen trabas continuadas al desarrollo de nuevos proyectos. El presidente de Suanfarma, que participó en la mesa de debate moderada por el responsable de Economía de ABC, Fernando Cortés; uno de los objetivos para conseguir innovadores es desdramatizar el fracaso, a la vez que señaló que para poner en funcionamiento un buen proyecto empresarial es fundamental la confección de un plan de negocios riguroso y realista, así como un preciso control presupuestario.
Cambio de mentalidad
Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, José Ramón Alonso, subrayó la importancia de cambiar la mentalidad de los universitarios españoles ya que en este momento dos de cada tres estudiantes que terminan la carrera optan por ser funcionarios o trabajar para otros, mientras que en países como Estados Unidos se registra una proporción inversa, con las consecuencias que ello tiene para la economía. En términos semejantes se expresó el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, quien reconoció en su intervención la importancia de un aprendizaje continuado, comentando al respecto que «las aulas deben estar permanentemente a lo largo de toda la vida de un emprendedor».
El secretario de Estado de Universidades, Miguel Ángel Quintanilla, señaló que la realidad de la hibridación mutua entre la Universidad y el mundo empresarial «es algo no fácil, pero apasionante», y comentó que cada día a una mayor implicación entre ambos polos. Por su parte, el empresario salmantino y presidente de la Fundación Nido, Mariano Rodríguez, se refirió a los emprendedores como «un bien escaso en Salamanca», por lo que conminó a las autoridades a hacer todo lo posible «para que empresarios y emprendedores entren en Salamanca» para crear riqueza.
El consejero de Interior, Alfonso Fernández Mañueco, destacó la apuesta del gobierno regional con el sector empresarial y el compromiso «decidido» de la Junta con los proyectos universitarios de integración como los campus tecnológicos y otros de estas características.
Fuente: ABC.es








