El togolés Afaté Gnikou es diseñador de sistemas, y su interés por las impresoras 3D lo llevó a diseñar y construir a partir de basura electrónica una máquina de este tipo, según cuenta la Deutsche Welle.
Lo hizo en Lomé, la capital de Togo, a donde van a parar los restos de computadoras, impresoras y escáneres desechados por los países industrializados, y que son parte de un problema global de basura electrónica.
Mientras, una compañía llamada New Matter inició una campaña en Indiegogo para recaudar los fondos necesarios para hacer realidad su proyecto: MOD-t, una impresora 3D que en Estados Unidos tendría un precio de 199 dólares, mucho más bajo que la mayoría de los modelos que pueden obtenerse hoy, en ese país o en la Argentina.
fuente: La Nación









