China es una nación enormemente corrupta, con un sistema político misterioso manejado por una dictadura totalitaria que sigue siendo comunista y con un sistema de justicia perverso donde no hay ninguna seguridad jurídica, pero el 40% de la inversión nacional va a China. Decir vamos a apelar al capital extranjero es una ingenuidad: vamos a poder negociar si crecemos.
Jorge Schvarzer. Economista.








