Derrotando a la crisis y a la falta de financiamiento, un grupo jóvenes emprendedores de Ñuble espera ansioso los recursos del Capital Semilla que les permitirá dar vida sus unidades de negocios.
Artesanos en fierro y madera nativa, banqueteros y hasta productores audiovisuales, se atrevieron a dar el gran paso, postulando a este fondo destinado a la creación de microempresas o para la consolidación de una actividad empresarial ya existente.
Claudio Díaz, es un joven artesano forjador en fierro. Durante sus 5 años de experiencia recorrió los senderos de Quinchamalí ofreciendo sus productos puerta a puerta. Sin embargo los anhelos de Claudio eran superiores.
“El capital era mi falencia, yo trabajo puerta a puerta y ahora tendré una tienda en Quinchamalí, ese era mi sueño, ya que ahora me podrán visitar en mi pequeña tienda en esta zona tan turística”, comenta Díaz. Eventos con carácter social Luis Gacitúa, es relacionador público de profesión, desarrolla diversas actividades de índole social y trabaja activamente para el programa “Yo quiero mi Barrio” en la Población El Roble. La vocación de Luis, lo llevó a consolidar una pequeña productora con el fin de “abrir espacios”.
“Mi unidad de negocios es una productora de eventos con un enfoque social, queremos incentivar la participación en fondos, producir eventos y por supuesto también desarrollarnos con actividades privadas”, precisa Luis.
Banquetería full se rvice Miguel Osses, es un joven banquetero de Quillón que gracias a su éxito en la zona turística de Ñuble optó por ampliar su estructura de negocios y ampliar su oferta.
“Mi negocio tiene tres ramas, una es cafetería, coctelería y bar esta orientado a un público entre 35 y 45 años, conformado por profesionales jóvenes y municipios. Tras la llegada del Capital Semilla, quiero acaparar bastantes clientes, por que este es un rubro muy competitivo”, comentó Miguel a LA DISCUSIÓN.
Mirando otras latitudes
María Cristina Márquez realiza notables artesanías con madera nativa. Hace 4 años, esta joven emprendedora dio el vamos a su pequeña empresa, la cual adolecía de financiamiento. Gracias al Capital Semilla, su realidad cambiará astronómicamente.
“Siempre utilizo madera muerta, la idea es crear vida, no quitarla. Realizo trabajos con canelo, laurel y otros. Quiero agrandar mi empresa y quiero ser reconocida por dar empleo y estoy pensando en exportar hacia otros países”, relató María Cristina, una de las 52 jóvenes de Ñuble que la próxima semana recibirá los recursos gubernamentales del Capital Semilla.