Un sacerdote le ofrece acercar en su auto a una monja que hacía dedo.
La monja al sentarse cruza las piernas y se le ve la pierna. El sacerdote casi tiene un accidente. Luego de controlar el auto, mueve su mano por la pierna de la monja.
La hermana le dice:
– «¡Padre, recuerde el salmo Lucas 14:10!»
El sacerdote saca la mano, pero luego de unos minutos vuelve y pone su mano en la pierna de la monja, una vez mas la monja dice
– «Padre, recuerde el salmo Lucas 14:10«.
El cura se disculpa y le dice
«Perdone hermana es que la carne es débil».
Al llegar al convento, la monja lanza un suspiro y se retira.
Tan pronto como llegó el sacerdote a su iglesia agarró la biblia y busco el salmo Lucas 14:10, que decía «Sigue adelante y busca, más arriba esta la gloria!»
Moraleja : Si no tienes suficiente conocimiento en lo que haces, oportunidades para avanzar te pasarán por al lado.