Un gay entra a un bar con una gran flor hecha de papel de lija en la mano. La deja a un costado de una mesa, se sienta y pide un café.
El mozo, con lógica curiosidad,le pregunta:
– Disculpe, señor… pero me llama la atención esa flor hecha de ese material. ¿De dónde sacó ese adorno, esa flor?
El trolo, con cara de cansado, le responde:
– Corazón, me la dio un genio que encontré dentro de una botella…
El mozo empieza a reírse.
– ¿Un genio en una botella? ¿Usted me vio cara de pelotudo…? ¿Piensa que me voy a creer eso…?
El gay saca una botella de un bolso y, entregándosela al mozo, le dice:
– ¡Haga la prueba usted mismo…!
Incrédulo, el mozo frota la botella y aparece un genio y le dice:
– ‘Tienes un deseo concedido.’
El mozo desesperado y sin pensar mucho dice:
– ¡Quiero un millón de pesos!
El genio vuelve a esconderse en la botella y de pronto el bar empieza a llenarse de quesos. Cientos, miles de quesos de todo tipo van apareciendo.
El mozo se desespera:
– Pero… ¿qué me entendió este genio idiota, es boludo o sordo? ¡Le dije PESOS, no QUESOS!
Entonces el gay lo mira y le contesta:
– ¿Y usted se pensaba que yo le había pedido una flor de lija?…