Bush, Einstein y Picasso mueren y se van al cielo. Ahí los recibe San Pedro, que le dice:
– Te pareces a Einstein, pero no tienes ni idea de las trampas que hace la gente para poder ir al cielo. ¿Puedes probar quién eres realmente?
Einstein reflexiona unos segundos y pregunta:
– ¿Puedo conseguir una pizarra y una tiza?
San Pedro chasquea los dedos e instantaneamente aparecen una pizarra y tiza.
Einstein empieza a describir con símbolos matemáticos complícadísimos su teoría de la relatividad.
San Pedro queda totalmente impresionado.
-¡Eres realmente Einstein!, ¡bienvenido al cielo!
El siguiente en llegar es Picasso. Una vez más, San Pedro pide las credenciales.
Picasso pregunta:
– Te importa si uso esa pizarra y esa tiza?
-Adelante, le responde San Pedro.
Picaso borra las ecuaciones de Einstien y esboza un despampanante mural con unos cuantos trazos rápidos de tiza.
San Pedro aplaude:
– Estoy seguro de que eres el gran artista que dices ser.
¡Pa’dentro!
Entonces, San Pedro levanta la vista y ve a George W. Bush.
Se rasca la cabeza y dice:
– Einstein y Picasso tuvieron que probar su identidad.
¿Cómo probarías la tuya?
George W. queda algo desconcertado y dice:
– ¿Quiénes son Einstein y Picasso?
San Pedro suspira y dice:
– ¡Bienvenido, George!