Cuando escucha la palabra “emprendedor” prefiere no usarla. Rodrigo Varela Villegas considera que es mejor utilizar el término “empresario”.
Para él no se trata de explorar si se es capaz de crear empresa o no, sino de comprometerse con convertir ese propósito en realidad y generar negocios con futuro.
Varela Villegas es fundador y Director del Centro de Desarrollo del Espíritu Empresarial de la Universidad ICESI, de Cali (Valle), y es uno de los pioneros del emprendimiento en Colombia.
El doctorado con que cuenta y sus libros sobre temas como proyectos de inversión, innovación empresarial, creación de empresas y gerencia de proyectos, le han dado renombre nacional e internacional.
Fue el conferencista central del seminario Crea tu empresa, que organizó la Unidad de Emprendimiento de la U. de Caldas. En diálogo con LA PATRIA destacó la importancia del empresario joven o maduro socialmente responsable.
Ayer y hoy
– ¿Cómo ve a los emprendedores de hoy frente a los de ayer?
Uso un idioma distinto. Hablo de los empresarios de hoy y los empresarios de ayer. Los de hoy manejan algunas cosas como tecnología, propuestas diferentes hacia el mercado, son más innovadores desde el principio, más jóvenes, pero igual que los de ayer tratan de encontrar una oportunidad, desarrollar nuevas actividades, atender necesidades sociales y encontrar una manera de realizarse personal y profesionalmente.
– ¿No se puede hablar de mejores o peores que antes?
No, puede que a un empresario que lleva tres años en ese campo no le haya ido tan bien como a uno que completó 40 años. Eso solo lo podremos comparar cuando el más joven acumule una experiencia similar.
– ¿Qué opina del espíritu empresarial que se siente en Colombia?
En el estudio Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Colombia presenta en los últimos tres años una de las propensiones más altas del mundo hacia crear empresas. Pero también vemos que muchas de estas se crean por necesidad y no por oportunidad. Hay que esperar en qué terminan, ahí podremos decir si esta nueva generación de empresarios, que ha tenido un poco más de acompañamiento, genera negocios más competitivos.
Analizar antes de empezar
– ¿Cómo se generan empresas por oportunidad?
Una empresa por necesidad es la que surge cuando la persona se lanza, casi por desespero, al no encontrar otra solución. Una empresa por oportunidad es aquella que el empresario analiza, le hace un desarrollo de producto y tiene identificado el mercado. Luego, acomete el proceso porque ve un futuro en esa empresa.
– ¿Cuál es la importancia del plan de empresa en este proceso?
Es la pauta para desarrollar un proceso ordenado, que es fundamental. A veces la gente piensa que hoy se acuesta como empleado y mañana amanece como empresario. Esto implica una transformación personal en la que se debe cambiar un conjunto de valores, creencias, actitudes y competencias.
– ¿Por qué no usa el término “emprendimiento”?
No existía en el 99% de los diccionarios de la lengua española. Se aceptó apenas este año. Alguien se lo inventó como una traducción de una palabra extranjera y lo aceptaron. La dificultad no está tanto en la palabra emprendimiento, sino en emprendedor. Esta es una persona que intenta iniciar algo, pero no necesariamente lo lleva a cabo. En cambio un empresario es alguien que además de empezar es capaz de volver su idea en realidad.
Compromiso y principios
– ¿Hay que asumir con más seriedad los anhelos de tener empresa?
Siempre uso el símil del ascenso al Everest. Muchos llegan hasta Katmandú (Nepal), otros al campamento base, pero a la cima ascienden pocos, esos son los empresarios. En Colombia necesitamos gente que llegue, sea capaz de crear una empresa propia o en otra. La palabra empresario estimula más al logro. Además, en las cámaras de comercio no se registran los emprendimientos, sino las empresas.
– ¿Qué importancia tienen los valores para ser empresario?
La gente tiene que cambiar sus competencias laborales y por las empresariales. Eso implica asumir nuevos valores culturales como visión de futuro, fuerza vital, aceptación y propensión al cambio, motivación al logro, confianza en sí mismo y orientación al mercado.
– ¿También se deben tener en cuenta principios como la honestidad?
Sí, eso hace parte de la responsabilidad social y ética. Hoy no se puede pensar en un empresario sin esa característica, sin el concepto de coprosperidad. Tenemos que recuperar al empresario no solo rentable, sino también socialmente responsable. Además, la sociedad reacciona cada día más positivamente frente a ese tipo de empresarios, y negativamente ante los que no lo son.
Fuente:La Patria.com