España necesitará 2.000.000 de inmigrantes laborales hasta el 2020

El Grupo de Reflexión y Propuestas sobre Empresa e Inmigración de la Fundación Empresa y Sociedad ha presentado en el IE Business School su segundo documento, que plantea la importancia de tratar los flujos migratorios teniendo en cuenta la evolución demográfica, las necesidades del mercado laboral y la perspectiva de integración para fundamentar ya un pacto de Estado sobre Inmigración, que contemple el tratamiento de los flujos migratorios.

Este pacto de Estado se fundamenta en la necesidad que tiene España de nuevos inmigrantes laborales en los próximos años a pesar de la incertidumbre económica, estimados en 2 millones de personas hasta 2020, primera conclusión del Grupo de Reflexión y Propuestas, publicada el pasado mes de abril.

La primera reflexión que hace el Grupo, en el que participa Rafael Puyol, vicepresidente de la Fundación Instituto de Empresa es que “es un buen momento para llegar a acuerdos políticos que faciliten un pacto de Estado sobre Inmigración”, ya que su gestión es uno de los retos más importantes a los que se enfrenta España en los próximos años y será cada vez más necesaria la migración a nuestro país de personas con mayor cualificación.

En ese sentido, el primer principio para diseñar los flujos migratorios es tener en cuenta, sobre todo, la inmigración laboral. Ello mitigaría el efecto llamada y minimizaría la inmigración ilegal y reforzaría la idea de que España necesita trabajadores de diversa cualificación.

Además, como segundo principio es importante enfocar la inmigración “a la integración ciudadana de las personas inmigrantes”, no al concepto de trabajador invitado. La mayor estabilidad institucional, jurídica, de mercado y de bienestar social ayudaría a mejorar la empleabilidad y la productividad, reduciría la siniestralidad laboral y facilitaría la integración plena de los inmigrantes.

De esta manera, el Grupo de Reflexión y Propuestas tiene cuatro propuestas dirigidas a distintos sectores de la sociedad.

La primera de ellas, destinada a los responsables políticos, se basa en acordar, unas líneas de actuación  a medio plazo que contemplen un tratamiento de los flujos migratorios que tenga en cuenta la evolución demográfica, las necesidades del mercado laboral y la perspectiva de integración intercultural.

La segunda propuesta, dirigida al sector empresarial, apuesta por “favorecer activamente que se asienten unas bases sólidas y se planifique con sosiego el futuro modelo de gestión e integración del fenómeno migratorio”. Para ello, consideran importante potenciar el ángulo técnico del discurso sobre la inmigración laboral, colaborar con las Administraciones públicas en el diseño de los modelos de contratación en origen y potenciar el espíritu emprendedor, el esfuerzo y la dedicación al trabajo, entre otros.

Otra de sus propuestas va destinada a los sindicatos a los que se les pide “flexibilizar su postura frente a la contratación en origen” y que tengan “una posición clara” sobre la regulación de flujos migratorios relacionada con el mercado laboral.

Por último, instan a los medios de comunicación a “articular activamente un discurso cuyo fondo tenga en cuenta la oportunidad que representa la inmigración laboral para que la opinión pública no pierda la perspectiva en un entorno tan cambiante”.

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