Los paraguas eran un mal necesario. Útiles para protegernos de la lluvia pero incómodos para sostenerlos parados a menos que exista un paragüero.
En el sitio PopGadget muestran una solución sencila y de sentido común para dejar atrás esta molesta situación: colocarle un trípode en la punta paa dejarlo donde sea.
La verdad es que a veces invertir en Investigación y Desarrollo no es tan importante como la inteligencia práctica aplicada a lo cotidiano.