Llegás a la terminal del aeropuerto. Después de mucho tiempo de pie esperando haciendo cola, pasando por el detector de metales y demás tenés ganas de sentarte. Pero, amigo, no hay sitio: todos los asientos están ocupados y la gente te mira desde ellos con maléfica sonrisa y unos ojos que parecen decir “Jorobate, te quedás de pie esperando”. Sin embargo, no perdés la calma y ante su atónita mirada, tomás tu valija… ¡Y la transformás en esta práctica silla!
En proyecto todavía, esta maleta pretende acabar con el suplicio de miles de viajeros cansados o simplemente tímidos. Como pueden ver en la foto ver es todo muy sencillo e incluso tiene pinta de ser un poco cómoda. Lo malo (y creo que esa es la culpa de que todavía esté en fase de proyecto) es que necesita ser abierta para sostenerse y claro, lo que has descansado lo vuelves a perder entre la fatiga y el cabreo al recoger la ropa del suelo.