Esta es la solución perfecta para aquellos que viven lejos del súper pero no tienen coche para llevar la pesada compra ni quieren llevarse a empujones el carrito, para luego tener que devolverlo. Y lo mejor de todo es que es totalmente casero.
Lo único que te hará falta es una bicicleta que puedas desmenuzar y un carrito típico de cualquier supermercado.
En la página de Instructables nos enseñan los pasos a seguir, para construirnos uno al más puro estilo Utilísima.
Ahora de compras será más fácil, cómodo y divertido