
La colonia refleja el amor de Benedicto por el bosque y los animales de su Bavaria natal, pero no huele a musgo y animales. El maestro perfumero, el signore Casoli, dice que fue difícil acertar con la fragancia que reflejase la personalidad del Santo Padre, pero que finalmente lo logró y huele como cuando reza en la Gruta de Lourdes, huele a flor del limonero y hierba de primavera.
fuente: No Puedo Creer