
Aunque tenemos una opción mejor, que pasa por comprar un colorante alimentario en spray, color oro y color plata, con el que podremos rociar cualquier alimento, convirtiéndolo instantáneamente en una pieza de plata o de oro. Tan sencillo como eso.
En la imagen ves el ejemplo de unas barra de chocolate, pero podría ser un pollo, una pizza o unas lentejas de la abuela.
fuente: No puedo creer