Poderoso caballero es don Dinero. Este verso de Francisco
de Quevedo puede servir para ilustrar uno de los mayores obstáculos al
que tienen que hacer frente aquellos que deciden montar un negocio por
cuenta propia: la financiación del proyecto. El acceso al capital no ha
sido tarea fácil para los emprendedores aun en tiempos de bonanza, pero
la crisis económica ha puesto más cortapisas para conceder el crédito
necesario a los empresarios. "Lamentablemente, la falta de acceso a la
financiación continúa siendo la principal dificultad para la iniciativa
emprendedora", afirma Patricio Rodríguez-Carmona, presidente de la
Confederación Española de Jóvenes Empresarios (Ceaje), que advierte de
que "las condiciones para solicitar un crédito se están endureciendo
mucho, porque las entidades bancarias solicitan información del plan
estratégico para los próximos tres años. Investigan más a la sociedad y
ofrecen tipos de interés que doblan a los de hace un año".
Ignacio de la Vega, director del Centro Internacional de Creación de
Empresas del IE Business School, coincide en este sentido: "Siempre ha
sido tradicional que la financiación sea la principal traba, tanto para
los nuevos proyectos como para los que ya están creados. Antes de la
crisis había mayores canales y más accesos, pero en estos momentos esos
mecanismos se han paralizado y retrasado". Evidentemente, esta
situación entorpece la actividad emprendedora: en los nueve primeros
meses del año 462.399 autónomos se dieron de baja en el Régimen
Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), según la Federación Nacional
de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y el 80% de las pymes
que en los últimos seis meses acudió a la banca en busca de
financiación asegura que se encontró con obstáculos, de acuerdo con los
datos de Ceaje. A largo plazo tampoco parece que las circunstancias
vayan a mejorar: "Si las restricciones se deben ahora a la cautela, en
un futuro, el nivel de crédito se va a reducir más porque las
previsiones indican que va a aumentar la morosidad", alerta Lorenzo
Amor, presidente de ATA.
No obstante, los expertos aseguran que hay dinero para invertir: "Si
un proyecto es bueno de verdad tendrá la financiación necesaria, porque
los inversores ven que a medio o largo plazo el negocio puede funcionar
y que al término de la crisis se situará en buena posición y en mejores
condiciones", afirma Jordi Vinaixa, profesor de política de empresa de
Esade. En este sentido, es relevante el sector de actividad en el que
se vaya a enmarcar el nuevo negocio. "Todo lo que esté relacionado con green tech (tecnología
sostenible) y energías renovables, es decir, el gran sector verde; la
consultoría, Internet, el sector farmacéutico o el campo del ocio, son
ámbitos con más facilidades para conseguir capital", expone De la Vega,
que añade que "la clave para acceder a la financiación se encuentra en
elegir un sector en auge, contar con un buen equipo y que el proyecto
sea innovador".
Dónde está el dinero
Bancaja, Caja Navarra y La
Caixa son algunas de las entidades que han potenciado su oferta para la
financiación de nuevos negocios. Dentro del Programa Jóvenes Emprendedores de Bancaja destaca la Solución Financiera para Emprendedores.
Se trata de un programa dirigido a proyectos desarrollados en
organizaciones con menos de 42 meses y para empresarios de entre 18 y
35 años. Desde la caja indican que "excepcionalmente, si el proyecto es
innovador y contiene elementos de I+D, aunque no se cumpla el requisito
de la edad, se podría estudiar".
Por su parte, Caja Navarra puso en marcha en 2005 Eurecan:
"Una fórmula de financiación enfocada a proyectos emprendedores que
cumplan determinados requisitos, como poseer un elevado peso de
innovación, un equipo de alto nivel o un gran potencial de crecimiento,
entre otros", expone Laura Urquizu, directora de capital semilla y
negocios emergentes de Corporación CAN. En su oferta de apoyo y
financiación para nuevas iniciativas empresariales, La Caixa ha creado
dos sociedades de capital riesgo: Caixa Capital Semilla y Caixa Capital
Pyme Innovación. Su fin es financiar la fase inicial de nuevos
proyectos empresariales innovadores y se ha invertido en 62 iniciativas
hasta el año pasado. La entidad catalana también ha creado MicroBank,
un banco exclusivamente dedicado a microcréditos para financiar
negocios de autónomos y pequeños empresarios.
A estos planes se unen las ayudas públicas. El Instituto de Crédito
Oficial a través de la Línea ICO Emprendedores financia a autónomos y
microempresas nuevas. Según informó el organismo, el conjunto de las
Líneas ICO de Apoyo a la Empresa ha concedido préstamos de más de
cuatro millones de euros y se han financiado cerca de 60.000 proyectos
hasta el tercer trimestre del año.
Sin embargo, este abanico de
posibilidades financieras no convence del todo. "Existe una mínima
apertura por parte de las entidades, pero es escasa y lenta. Aún no
percibimos el grado de implicación que hace falta por su parte. Además,
el Gobierno tiene que encontrar la fórmula para que el crédito llegue a
las pymes", expone el presidente de Ceaje. En esto último, Amor apunta
que "la Línea ICO debería funcionar mejor". No obstante, el profesor de
política de empresa de Esade destaca que "estos programas estimulan a
la hora de tener ideas y ayudan al espíritu emprendedor".
Otra forma de poner en contacto ideas innovadoras y capital es a través de los business angels.
"Son inversores particulares que financian proyectos en su fase
inicial", explica De la Vega. Este modo de inversión, muy asentado en
los países anglosajones, se organiza en redes para "acceder a los
proyectos y facilitar el encuentro con los emprendedores", apunta
Vinaixa. La Caixa, por ejemplo, ha creado varias redes business angels a nivel regional.
fuente: Expansión y Empleo