Roy Thomasson tiene una fe plena en los jóvenes como motores de un mejor futuro
En 1999 creó la organización Jóvenes Empresarios de las Américas (YABT por sus siglas en inglés), con sede en Washington (Estados Unidos) y adscrita a la Organización de Estados Americanos (OEA). Desde entonces promueve el emprendimiento a nivel internacional.
Su relación con Manizales se da a partir de la Cumbre Internacional de Emprendimiento/Entrepreneurship Summit, creada por la YABT y que se realizará en la ciudad del 11 al 13 de noviembre próximo
La semana pasada estuvo en la Universidad de Caldas para ratificar el desarrollo del encuentro, que es uno de los más importante de Latinoamérica.
LA PATRIA dialogó con él, quien dio sus puntos de vista sobre diferentes aspectos relacionados con el emprendimiento.
Por qué crear la YABT
Roy Thomasson explicó que el propósito de la fundación, creada hace 20 años, es brindarles oportunidades de empleo a los jóvenes. Estas dependen no solo de los recursos, sino también de las ideas y del apoyo de las entidades. “Desde hace muchos años estamos convencidos de que ese es el futuro de las Américas. En diferentes países, los jóvenes son por lo menos el 50% de la población total. Si no tienen posibilidades para el futuro, cómo se puede avanzar”.
Importancia para un país
El emprendimiento es relevante para una nación, no solo porque es una alternativa para disminuir el desempleo y aumentar el desarrollo económico. También representa un respaldo a la democracia. Entre menos alternativas haya para salir adelante, más fácil se puede fracturar la democracia.
En momentos de crisis económica
Se puede seguir creyendo en la posibilidad tener un negocio propio, pese a las dificultades en el entorno. Es cuestión de adaptarse a los nuevos modelos que genera la crisis, contemplar cambios como la globalización de la economía, y la necesidad que impone de ser más dinámicos. También, una reflexión que queda es la importancia de manejar los negocios con responsabilidad social. Hoy estas características se vuelven pautas para el futuro de las empresas.
En Colombia
Colombia es uno de los países más avanzados en la cultura del emprendimiento, por los diferentes programas con que cuenta y porque ha trabajado en la combinación de emprendimiento con tecnología. Su evolución se evidencia en los triunfos que obtiene el país en competencias internacionales como el TIC Américas, organizado por la YABT. En el concurso que se realizó en marzo pasado la empresa manizaleña Celbit ganó uno de los cupos para acudir a la final mundial en Taiwan en agosto próximo, y Ecoboard, otro emprendimiento local, recibió una mención especial.
Involucrar al sistema educativo
La educación debe trabajar de manera más decidida en promover el espíritu emprendedor. Es importante que desde las aulas se estimule en los alumnos la inquietud por ser sus propios jefes cuando terminen sus estudios.
Componentes del espíritu emprendedor
Un emprendedor debe tener:
1) Habilidades personales: aptitud de lucha, capacidad para relacionarse con los demás, entre otras características.
2) Habilidades de gestión: conocer el proceso de creación empresa y saber de administración.
3) Habilidades tecnológicas: es importante involucrar la tecnología en los negocios.
Acceso a recursos
Es cierto que el acceso a capital semilla o capital de riesgos es limitado, pero antes que pensar en ello, en lo que hay que enfocarse es en la calidad de la idea. Por eso hay que ser creativo, identificar cómo se puede empezar sin recursos. Ese es el reflejo del verdadero espíritu emprendedor, cuando alguien busca contactos, tiene actitud de aprender cada día, y aprovechar los errores para cambiar. Muchas veces estos ayudan a mejorar el proyecto.
Capacitarse
Al buscar que una idea de negocio se vuelva realidad, no puede olvidarse la necesidad de capacitarse. Hay que estar actualizados, saber de qué se trata la empresa que se quiere formar, y seguir estudiando incluso cuando ya se tenga el negocio.
Para dar el salto
El paso de emprendimiento a empresa necesita una visión de largo plazo, que impida que se desfallezca ante los problemas. Hay que ser conscientes de que las dificultades son constantes, pero hay que conservar una actitud optimista para insistir en el proyecto. No se puede ser un empresario exitoso en un día o en un año. También, es importante que el negocio esté bien estructurado.
Lo importante es empezar
Empezar a desarrollar su idea es la recomendación básica para quien quiera tener su propia empresa. Se puede desarrollar cualquier negocio, sencillo o sofisticado. La clave está en ponerle una actitud emprendedora y trabajar a consciencia, pensando que las empresas se crean no solo para ganar dinero. El llamado es a reflexionar cómo mi negocio puede ayudarle a la gente.
Relaciones humanas
La vida de los negocios son las relaciones humanas. Se trata de tener unas buenas relaciones con los clientes, los proveedores, las entidades financieras, incluso las familias. De igual forma, hay que velar por mantener la credibilidad.
Ejemplos
Dos jóvenes que viajaron desde Washington a Manizales con el Director Ejecutivo de la YABT contaron su experiencia como emprendedores y como líderes de esta organización:
Yerutí Méndez, Directora de Entrenamiento y Tecnología.
Está en la YABT desde hace tres años y medio. Se involucró a través de la IV Cumbre de las Américas, en la que la fundación tuvo un rol protagónico, incorporando las recomendaciones de la juventud para presentarlas a los presidentes de los 34 estados miembros. El foro de jóvenes se realizó en Buenos Aires (Argentina). Ella representó a Paraguay.
“Mi consejo para los emprendedores es que busquen la experiencia de otros. Con lo que saben probablemente no es suficiente, tienen que conectarse con otros emprendedores, buscar las lecciones de aquellos que salieron adelante. Copiar no está mal, siempre y cuando se imiten las mejores prácticas”.
Oswaldo Cortés Sarmiento, Coordinador nacional de la YABT, capítulo Colombia.
Hace tres años coordina la YABT en el país. El objetivo es canalizar las acciones para apoyar a los jóvenes y talentos colombianos, con el fin de generar empresas fuertes en el mercado. Él mismo vivó la experiencia como emprendedor, y hoy tiene una empresa de telecomunicaciones y desarrollo de software.
“Aún hay mucha tela por cortar. A veces los jóvenes, y muchos colombianos, creen que es muy difícil vender sus productos o que no hay apoyo. Por el contrario, aquí estamos una serie de organizaciones que queremos ayudarlos a concretar sus ideas”.