Destinan 1.000 millones a créditos subvencionados

El Consejo de Ministros del pasado viernes, 13 de marzo, aprobó un acuerdo para «la subvención parcial de los intereses de las líneas de créditos Pymes, Internacionalización, Crecimiento empresarial y Emprendedores del Instituto de Crédito Oficial (ICO), por un valor de 1.000 millones de euros», según informaron desde el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (Marm). El objetivo de esta medida es «estimular el crecimiento del sector agrario y agroalimentario, un sector estratégico que fomenta la vertebración del territorio y contribuye positivamente a la balanza comercial española». Con respecto a quienes se podrán beneficiar de estas subvenciones, desde el Ministerio especificaron que podrán ser beneficiarios «empresas de los sectores agrícola, ganadero y de la industria agroalimentaria» y añadieron que «en el sector primario, serán beneficiarios en las líneas citadas los agricultores y ganaderos que tengan consideración de pymes y las cooperativas, con independencia de su dimensión».
Las subvenciones se otorgarán a través de las entidades financieras, que intervendrán, a estos efectos, como entidades colaboradoras del ICO. En este sentido, Francisca Iglesias, secretaria general de UPA-Almería, comentó que, en principio, no ven con malos ojos estas ayudas «para financiar los intereses de los préstamos», sin embargo, «el problema es que los bancos estén dispuestos a dar los créditos». Asimismo, añadió que el principal inconveniente puede ser que haga falta, obligatoriamente, aval para poder acceder a estas subvenciones.
Por su parte, Francisco Vargas, presidente de Asaja-Almería, señaló que «si los agricultores podemos acogernos a esas ayudas, nos alegramos» y recordó que estas subvenciones fue una de las medidas que esta organización agraria pidió en su momento para que los agricultores y ganaderos pudieran refinanciar sus préstamos. Además, hizo referencia a la polémica desatada en su momento, cuando el secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, se «desdijo» sobre el alcance de estas subvenciones que, en principio, dejarían fuera a los agricultores.
Disconformes
La organización agraria Coag, sin embargo, mostró su disconformidad con respecto a la forma en la que se han planteado estas ayudas y que, a su juicio, según manifestaron en una nota, «no solucionan el gran problema de refinanciación de la deuda y la falta de circulante en el sector agrario». Según explicó Coag, para que los agricultores puedan acceder a estos «préstamos subvencionados», se exige que realicen inversiones, mientras que «para las industrias agroalimentarias no se exige ningún requisito». Para esta organización, este acuerdo con el ICO obliga a las pymes a realizar nuevas inversiones para poder acceder a los préstamos y «en la mayoría de los casos, no hay liquidez». Por todo ello, concluyeron que el único beneficiado por esta medida será «el proceso de concentración de los ‘grandes’ de la industria agroalimentaria».

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