Si eres emprendedor, tienes una buena idea, junto a buen equipo de trabajo y te faltan lucas para desarrollar una empresa, solo tienes que mirar al cielo y pedir un ángel que te financie. Parece un algo romántico y hasta milagroso, pero en realidad cada vez existen más inversionistas ángeles que están dispuestos a asumir riesgos en proyectos novedosos y rentables, que se transformen en algo más desafiante que invertir en instrumentos de reta fija o en la bolsa.
El 2 y 3 de junio asistí a la realización, en Hotel Radisson de Santiago, del Programa de Entrenamiento Born Global, una instancia organizada por Southern Angels, que tenía como objetivo reunir a inversionistas ángeles, emprendedores e incubadoras con el fin de aprender, discutir, conocer, intercambiar opiniones y ver proyectos.
La convocatoria superó con creces lo previsto, llegó casi el doble de las inscripciones previas y aunque esa situación provocó algunos problemas nadie le dio mayor importancia, pues la temática a tratar no solo era interesante, sino que se contaba con dos relatores de lujo, como son Brigitte Baumann, de Suiza y John May, de USA. El trabajo realizado fue verdaderamente enriquecedor, transformándose para mi en uno de los seminarios más interesantes que he asistido en este último tiempo.
Conocer otros emprendedores, competir y por sobre todo, conocer e intercambiar opiniones y trabajar con inversionistas ángeles, ha sido sin duda alguna una gran experiencia y aunque es difícil de traspasarla en una nota, quiero intentar dar algunas luces de lo potente que puede ser un evento como este y de lo importante que es para un emprendedor estar conectado con estas redes.
Mis expectativas iban en dos sentidos; primero competir y ganar el premio que había con mi proyecto y segundo socializar mi idea para validarla en esferas de inversión. Aunque no clasifique en la etapa final, lo verdaderamente importante fue el desarrollo del programa en si mismo y no son palabras de buena crianza, lo aprendido y las redes logradas son más que el premio, que en realidad era un ejercicio más dentro del programa de entrenamiento.
Conocer tips para tener un buen plan de negocios, saber que esperan los inversionistas para arriesgarse, desarrollar un buen “elevator pitch” y conocer el proceso de negociación entre inversor y emprendedor, son algunas de las cosas que saque en limpio de este ejercicio que duro dos días. Temas no menores para quienes piensan arriesgarse en el difícil mundo de los negocios.
Creo que es fundamental dar a conocer instancias como estas o como First Tuesday, del cual hablaremos en otra oportunidad, y buscar la forma de organizar eventos similares, para que los emprendedores de nuestra región tengan la oportunidad de hacer realidad sus sueños y comenzar a despegar en una región que posee miles de oportunidades para desarrollarse. Por tal motivo quiero dejar abierta la conversación y tomar el pulso del interés que hay en estas materias, para que este diario ciudadano pueda organizar una instancia que reúna a emprendedores de nuestra región y la macro zona andina, por lo cual los invito a comentar.