Si por algo se distingue Silicon Valley es por la rebeldía y libertad de los jóvenes emprendedores californianos, que tejen redes y conexiones en las cuales las ideas fluyen por doquier. Y son esas conexiones las que distinguen a los jóvenes del valle de los emprendedores europeos, como coincidieron los ponentes del European Growth Summit 2008, organizado por el Europe’s 500 y celebrado el pasado sábado en el IESE, que exigieron realzar esas redes a nivel europeo.
En el fondo del problema se encuentra, según los ponentes, el escaso esfuerzo institucional. Por ello, Martin Schoeller, presidente del Europe’s 500, instó a seguir las pautas de la hoja de ruta de la innovación y el espíritu emprendedor en Europa. En primer término, animó a las universidades al “trabajo conjunto” con los emprendedores, lo cual exige, en su opinión, que los centros académicos “abran sus puertas” para que los emprendedores se puedan aprovechar de sus recursos e investigaciones. El problema, añadió William Stevens, CEO de E-Unlimited, es que “ahora mismo no se sabe quién está investigando en I+D en Europa”. Por otro lado, Schoeller instó a la Unión Europea a aumentar los niveles de crecimiento de trabajo en todo el continente para crear riqueza y a aumentar los créditos para la inversión en proyectos emprendedores. Pero, por encima de otros factores, exigió “crear una patente única para toda Europa válida para los 27 países de la UE”.
Apoyo financiero
A este respecto, Stevens recordó que no sólo se innova en Silicon Valley, sino también en Europa o Japón, pero sólo en la región californiana se concentran los apoyos institucionales y financieros necesarios para que florezcan nuevos proyectos. Y eso exige, a su juicio, “que los gobiernos de la Unión Europea y las industrias de los respectivos países inviertan conjuntamente en I+D, donde están muy por detrás de EEUU y Japón”, dijo.
Pero el cambio no sólo pasa por el entorno institucional. Como añadió Stevens, “nos fijamos demasiado en el ambiente que rodea a los emprendedores, pero no en los propios emprendedores, que deben conectarse más entre ellos”. Y esa mayor conexión exige, según, Brian Williamson, miembro del consejo de The Entrepreneurial Exchange, “que se creen asociaciones donde los propios emprendedores comenten sus mejores prácticas y aprendan unos de otros”.
Ver oportunidades
Para ello hay que “romper las barreras entre países, sobre todo las barreras sociales”, insistió Hubert Reyner, vicepresidente del Comité Internacional de Croissance Plus.
Según Williamson, los mejores emprendedores europeos se caracterizan por “ver los problemas como oportunidades”, aprovechar las ventajas de internet como fuente de negocio y “mirar a los no consumidores y no sólo a los que ya son consumidores en la actualidad”. Pero por mucho genio y redes que se creen entre los propios aventureros, “los gobiernos europeos deben crear una mayor atmósfera para emprender, algo que todavía no existe”, concluyó.
Fuente: Gaceta.es