La mayoría de las organizaciones quiere tener empleados que no sólo piensen en lo correcto sino que también lo hagan. Los ejecutivos tienen una responsabilidad en ayudar a los empleados a sobrellevar sus conflictos de conciencia . Los líderes que actúan éticamente son necesarios, pero no basta con ello: deben dejar en claro que la resolución correcta de cuestiones éticas y morales es parte del trabajo de cada uno, y que el tiempo empleado en hacerlo es, de hecho, en bien del negocio.
Judith Samuelson. Directora Ejecutiva del Business and Society Program de Aspen Institute
fuente: Harvard Business Review