Líderes inteligentes, líderes tóxicos

… Los líderes emocionalmente inteligentes inspiran, motivan y comprometen productivamente a su personal: crean resonancia. Los líderes “tóxicos”, en cambio, generan disonancia: envenenan y empobrecen el ambiente laboral.
Aunque hagan excelentemente todo lo demás, si fallan en lo emocional, fracasan como generadores de resultados colectivos …

* Daniel Goleman. Autor de Inteligencia Emocional y La Práctica de la Inteligencia Emocional. Es co- presidente del Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, que está basado el Graduate School of Applied Pschology de Rutgers University en Piscataway, New Jersey.
Fuente: Harvard Business Review

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