El Cerebro Escondido

Superado el racionalismo como aquella posición filosófica que prima el uso de la razón frente a otras instancias como la fe, la autoridad, la vida, lo irracional, la experiencia empírica … es racionalista todo aquél que cree que el fundamento, el principio supremo, es la razón.

Pensamiento cartesiano, ‘Cogito, ergo sum’ (Pienso, luego existo),

Superado el  IQ Test, o test de inteligencia, donde los parámetros lógico-matemáticos prevalecían sobre el resto, en la voz de Alfred Binett, su inventor.

Superado el… hemos llegado finalmente (por fin!) al período del cerebro escondido.

El cerebro escondido es aquel que surgió luego de comprender las limitaciones de la lógica, de la racionalidad y de la objetividad.

El cerebro escondido no es otro que el cerebro derecho. Cerebro que en otros tiempos estuvo activo en unos pocos “locos”, “inventores, “revolucionarios” o “innovadores”.
Hoy día, (por suerte!), su utilización se va generalizando reconociendo cualidades para realizar los aportes que su  “compañero encefálico” no fue capaz de hacer.
El cerebro escondido, el cerebro derecho. El Cerebro de la imaginación y la creatividad.

¿Qué su utilización se está expandiendo viralmente?
No hay duda. Voy al ejemplo más extremo. En las Universidades, típicos claustros para sostener los pensamientos dominantes, han comenzado en los MBA a dictarse, además de Macroeconomía, Logística, Control de Gestión, Gestión de Calidad y otros conocimientos “lógicos” una practica  complementaria de creatividad. ¿Quién lo hubiese dicho unos pocos decenios atrás?

Es que la gran diferencia estriba en que las demás prácticas pueden aprenderse, la creatividad solo puede estimularse. Uno es seguro que tarde o temprano lo aprenderás. El otro solo puedes intentar vivenciarlo. Uno pasa por lo cognitivo; el otro por lo intuitivo.

Aún así existe una cierta contradicción entre la estimulación de la practica creativa en acciones de marketing (BTL por ejemplo) y los resultados que ella otorga.

A saber, la línea aérea de bajo costo Ryanair logró desarrollar una acción muy mediática y comentada. Ofrecían billetes gratuitos a los que manifestaran en contra de Iberia. La campaña si bien fue un éxito en su viralidad fue un fracaso de implementación lo que llevó a la destitución de su director de marketing.
Aún convivimos con el “doble discurso”: adelante con lo creativo, pero si no sale bien… ¡out! ¿A quien echaron por sacar un producto que ha sido un fracaso si antes lo avalaba varios estudios de mercado? Aún si así fuera ¿Las posibilidades son las mismas?

Estas diferencias se irán zanjando lentamente hasta que el cerebro escondido cobre la dimensión que verdaderamente se merece.
Los tiempos se acortan. Ya les conté una vez que, a decir de varios gurúes de estrategia empresarial: “Este es el siglo de las ideas”.

* Prof. Germán Castaños. Creativo. Consultor en creatividad. www.ideavip.com.ar.
Para diseño creativo de productos o servicios, acciones de marketing, publicidad, disertaciones, talleres o desarrollo del potencial de creatividad individualizada: info@ideavip.com.ar

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