Creatividad y agallas

La creatividad necesita de agallas mediante las cuales el flujo de ideas (propias del intelecto y, muchas veces, solo almacenadas en él sin ni siquiera debatirlas en un entorno cercano y confiable ) pueda tomar los caminos que lo acerquen a convertirse en realidad y así poder transformarla.

Peter Drucker, gurú de gurúes, dijo alguna vez, con cierta dosis de razón, que pagaba algunos centavos de dólar por quien tuviese un buena idea, pero unos cuantos miles por quien pueda llevarla adelante con fortaleza.

Los primeros ejemplos que se me ocurren vienen del pasado. Vienen de alguien a quien admiro en profundidad: Walt Disney.

Su primer gran sueño, su primera gran idea fue un largometraje de dibujos animados por el cual invirtió alrededor de un millón quinientos mil dólares. Una idea por la cual todos apostaban al fracaso. Sin embargo nada fue un obstáculo definitivo para producirla. La película fue…Blancanieves y los siete enanitos. Una innovación disruptiva en el ámbito de la industria del  entretenimiento.

Su segundo gran sueño, su segunda gran idea fue Disneylandia. Alguna vez respecto de su visión dijo lo siguiente: “nunca pude convencer a los financieros de que Disneylandia era un proyecto factible porque los sueños no ofrecen garantía de pago”.

Tuvo las ideas….pero también tuvo las agallas de convertirlas en realidad.

Más acá en el tiempo hay una compañía que viene desobedeciendo de manera sistemática las recomendaciones de cómo debe moverse una empresa en el siglo XXI.

En el rubro de la oferta de comidas rápidas la mayoría de los players ( Mc Donalds, KFC, etc ) vienen  moviéndose hacia menúes más saludables ( ensaladas, eliminación de grasas trans, etc ) presionados por movimientos de la salud, organismos oficiales, opiniones en blogs, etc.

No es el caso de Burger King. Por lo menos no totalmente. Sus campañas de marketing están desarrollándose de manera cada vez más orginales, rozando la agresividad. El concepto a comunicar no es más la “verdadera hamburguesa a la parrilla”.

El concepto transgresor pasa por ofrecer hamburguesas cada vez más calóricas al target masculino. Una práctica que ningún consultor o asesor podría recomendar por ir “ en contra” de las nuevas tendencias. Sin embargo, el valor de marca de Burger King se ha incrementado un 63% ( hasta 1.4000 millones ) desde que adoptó su nueva filosofía comunicacional.

No solo eso: sus polémicas publicidades le otorgan centímetros extras de discusión y exposición en los medios de manera…¡ gratuita!.
También tienen agallas. Caminan por la cornisa. Corren riesgos.
 
A Walt Disney el tiempo le dio la razón.
A Burger King también…..aunque solo por ahora….

Esperemos los resultados finales.
Esperemos los nuevos “players corporativos”  con agallas corriendo el riesgo de perder, pero también con todas las fichas a ganador.

* Prof. Germán Castaños. Creativo. Consultor en creatividad. www.ideavip.com.ar.
Para diseño creativo de productos o servicios, acciones de marketing, publicidad, disertaciones, talleres o desarrollo del potencial de creatividad individualizada: info@ideavip.com.ar

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