El fútbol se contagió de la crisis económica global. Sumadas, las ligas española e italiana, acumulan más de 5.000 millones de euros en deudas. Y el rojo de la Liga Premier, la competencia de los creadores del fútbol, supera los 3.500 millones de euros. En Argentina, la situación no es mejor: un club históricamente superavitario como Boca Juniors acaba de publicar sus primeros resultados negativos de los últimos cinco años. Y el otro club grande del país, River, debe más de 107 millones de pesos, según su último balance. Además, una oleada de futbolistas intimó a sus patrones para que cancelen las deudas, bajo amenaza de quedar con el pase en su poder. En la AFA sonaron todas las alarmas cuando el secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), Sergio Marchi, lanzó: “En estas condiciones no debería empezar el campeonato Apertura”.
Bancar al PRODE
El toque de queda del sindicato le sirvió al presidente de la AFA, Julio Grondona, para reclamar por un viejo anhelo: el control de las apuestas deportivas. “Esto se soluciona de una manera muy fácil: que nos den el PRODE bancado”, indicó. El PRODE bancado es un proyecto grondonista por el cual una empresa de apuestas (el gigante austríaco BWIN) se encargaría de gestionar los millones de pesos que invertirían los fanáticos argentinos en los concursos de pronósticos deportivos. Hasta ahora, la Justicia determinó que la iniciativa era inviable, por considerarla monopólica. Sin embargo, desde la AFA ya tienen todo cerrado con la empresa europea para vehiculizar el proyecto en cuanto aparezca el OK oficial. El influjo de los billetes de los apostadores, al parecer, serviría para oxigenar las economías de los clubes, casi todos ellos en rojo (los únicos tres que cerraron balances positivos en la última temporada fueron Lanús, Estudiantes de la Plata y Vélez). Eso sí, a pesar de la malaria económica, la AFA aprobó a fin del año pasado un superávit de tres millones y medio de pesos.
No se salvan ni los inventores del fútbol
Ni siquiera la televisión salva a los clubes del rojo. En España, Italia e Inglaterra, donde las cadenas pagan muchísimo más dinero que en la Argentina, los equipos también sufren. Según un informe publicado por el diario inglés The Guardian, los clubes del país que inventó el fútbol deben 3.100 millones de libras esterlinas (más de 3.800 millones de euros). Todo, a pesar del aterrizaje de capitales golondrinas provenientes de países tan exóticos como Islandia, Rusia, Emiratos árabes y hasta las islas Bahamas. La Liga Premier, que sufre un proceso de extranjerización sin precedentes, sólo tiene 8 de los 20 clubes con capitales 100% ingleses. Los números no pintan mejor para esta temporada: por una decisión del premier Gordon Brown, los jugadores que ganen más de 500 mil libras al año deberán dejar la mitad de sus salarios en las arcas del estado. Esto podría llevar a que las principales figuras de la liga emigren hacia horizontes impositivos más benignos, como Italia o España.
La situación en España
En esos países la coyuntura tampoco es alentadora. El Real Madrid (que acaba de firmar un contrato de sponsorización con BWIN por valor de 20 millones de euros al año) debe 562,8 millones de euros, a pesar de haberse beneficiado con la recategorización de los terrenos en los que estaba emplazada su ciudad deportiva, vendida luego al Estado. Un poco menos intenso es el rojo de los números del Atlético de Madrid: el club donde juega el Kun Agüero debe 510 millones. Y al Barcelona de Lionel Messi ni siquiera lo salvó el triplete del 2008 para sanear del todo sus cuentas: acumula deudas por 437,8 millones.
Siga el baile
En este contexto, la única alternativa parece ser la instauración de un límite salarial para los jugadores, algo que es promovido desde diversos sectores de la liga Premier inglesa. La FIFA, mientras tanto, mira para otro lado. No tiene demasiado por lo que preocuparse: sus últimos números (184 millones de dólares de superavit en el cenit de la recesión) demuestran que está más tranquila que nunca.
Fuente: Sport Business