La UEFA acaba de divulgar cuánto pagó a los equipos participantes, tanto de la Champions League como de la Copa UEFA. Y la diferencia es notoria: el Milan, ganador de la Champions, embolsó 39,6 millones de euros, mientras que el Sevilla se hizo con 6,25 millones, un 15% de lo que facturaron los italianos.
La gran diferencia también pudo apreciarse en el dinero que recibieron los semifinalistas de ambos torneos: mientras que en la Champions, un puesto entre los cuatro mejores del continente se pagó 3 millones de euros, en la UEFA sólo alcanzó los 600.000.