Cuando uno dispone de ahorros o excedente de dinero y desea convertirlos en una inversión muchas veces o la mayoría de las veces busca la mejor inversión o aquella con una rentabilidad importante, sin tener en cuenta el nivel de riesgo que esa inversión tiene implícito y que siempre existe en mayor o menor medida.
Esto es difícil de ver cuando la rentabilidad propuesta o esperada es alta. Algo de esto hemos mencionado en la nota anterior pero vale la pena resaltarlo y explayarse más en el tema.
El riesgo de una inversión o la volatilidad de esa inversión es la variación de rentabilidad que esa inversión pueda tener.
En otras palabras el riesgo es cuanto se puede desviar esa rentabilidad para un lado o para el otro respecto a la rentabilidad histórica o promedio. El riesgo no es algo emocional o incalculable, es perfectamente estimable en términos estadísticos o matemáticos como más les guste.
No es más que el Desvío Standard respecto al promedio para ser estrictos.
Entonces si el riesgo es tangible o calculable porque no le prestamos atención antes de realizar una inversión?
Es más antes de ver la rentabilidad de una inversión hay que ver cual es el riesgo de esa inversión y luego ver si la rentabilidad estimada es acorde o compatible con el riesgo asumido, porque ese es el problema central.
Volvamos a las bases, toda pero toda inversión tiene su riesgo.
No existen inversiones libre de riesgo por más bajo que este sea. Y es fruto de este, que la inversión tiene una rentabilidad, que no es mas que el premio por asumir ese riesgo.
Entonces siempre existe una relación riesgo-retorno en toda inversión, que debemos optimizar.
Esto es más claro en las inversiones en los mercados de capitales, como acciones, bonos, fideicomisos, etc. pero en inversiones en la economía real también existe esta relación.
En materia de inversiones financieras existe la Teoría del Portafolio que fue creada haya por 1952 por Harry Markowitz.
El centro de esta teoría se basa justamente en minimizar el nivel de riesgo para un nivel de rentabilidad o maximizar el nivel de retorno para un nivel de riesgo dado.
Esto se conoce con el nombre de “carteras eficientes” y se puede realizar tanto con activos financieros o con cualquier clase de activos. Incluyendo en estos últimos activos físicos como inmuebles, campos, inversiones en agro, etc.
Porque el que verdaderamente gana no es el que obtiene el mayor rendimiento en un determinado período, sino que el que permanece en el tiempo con una adecuada relación riesgo-retorno
Lic. Ezequiel Asensio.
Economista- Director Fundamentals. S.A