Samsung nació en 1938 como una tienda de alimentos en Corea. Conoce a Lee Byung-chul, sus primeros negocios y cómo la compañía llegó a dominar electrónica y semiconductores.
Si alguien hubiera entrado en el primer negocio de Samsung en 1938, difícilmente habría imaginado un futuro dominado por smartphones, televisores, chips y pantallas.
La compañía comenzó como un pequeño comercio de productos alimenticios. Su evolución fue una sucesión de diversificaciones que terminó llevando al grupo hacia la electrónica.
El Samsung que casi nadie recuerda
Lee Byung-chul fundó Samsung el 1 de marzo de 1938 como un negocio de comercio de alimentos. La empresa operaba desde Daegu y comercializaba productos básicos, incluidos pescado seco, frutas, verduras y fideos. No había semiconductores ni smartphones en el horizonte.
Diversificar antes de especializarse
Samsung fue entrando en seguros, textiles, alimentos procesados y otros negocios. En 1969 se creó Samsung-Sanyo Electronics. Ese paso llevó al grupo a una industria donde la escala, la manufactura y la innovación podían convertirse en ventajas acumulativas.
El salto a la electrónica
Samsung comenzó produciendo televisores y posteriormente amplió su actividad a electrodomésticos, componentes y semiconductores. La integración vertical fue clave: fabricar componentes y productos terminados permitió desarrollar capacidades que luego serían difíciles de replicar.
De fabricante a plataforma tecnológica
Con el tiempo, Samsung Electronics se convirtió en el núcleo tecnológico del grupo. La empresa pasó de fabricar productos relativamente simples a competir en memoria, pantallas, teléfonos inteligentes, televisores y componentes para otras compañías.
Las cifras de la escala actual
Samsung Electronics reportó en 2025 ventas consolidadas de 333,6 billones de wones, beneficio operativo de 43,6 billones y beneficio neto de 45,2 billones de wones. La magnitud contrasta con el pequeño comercio de alimentos que dio origen al grupo.
La lección empresarial
Diversificar no significa necesariamente perder foco. En su caso, la expansión creó una cartera de capacidades industriales que terminó convergiendo en tecnología.
Para un emprendedor, la pregunta interesante no es solo ‘¿qué vendo?’, sino ‘¿qué capacidades estoy acumulando que podrían servirme en el próximo negocio?’.
Las cifras que resumen la transformación
| Año | ¿Qué ocurrió? |
| 1938 | Tienda de comercio de alimentos |
| 1969 | Samsung-Sanyo Electronics |
| 1970s | Televisores y expansión industrial |
| 2025 | Ventas: KRW 333,6 billones |
| 2025 | Beneficio neto: KRW 45,2 billones |
Evolución resumida del negocio. La escala vertical es conceptual y representa etapas, no magnitudes financieras.
¿Qué puede aprender un emprendedor latinoamericano?
- No confundir el producto inicial con la identidad de la empresa.
- Observar el comportamiento real del cliente puede revelar un negocio distinto al imaginado.
- Una tecnología o capacidad creada para resolver un problema interno puede convertirse en un producto.
- Un fracaso comercial puede dejar activos: conocimiento, tecnología, distribución, marca o datos.
- El pivot no siempre consiste en abandonar todo: muchas veces consiste en reutilizar lo aprendido en un mercado diferente.