La imaginación es más importante que el conocimiento

Einstein refirió esa frase a épocas de crisis, pero hoy la innovación tecnológica obliga a cambiar constantemente el modo de pensar.

Ravi Roshan (unsplash)

El conocimiento y la memoria se refieren al pasado y son importantes, pero, ante la evolución constante, las ideas, los pensamientos y la creatividad son imprescindibles en un mundo cambiante. Estamos pasando de la era del conocimiento a la era de la imaginación, cualidad  que ningún algoritmo puede reemplazar. Las neurociencias complementan a la psicología para entender el pensamiento y las emociones.

Saber optimizar el cerebro brinda una ventaja competitiva.  El ser reactivo reacciona cuando algo le pasa,  el proactivo hace que las cosas ocurran. Toma conciencia de que puede conseguir lo que anhela trabajando por cuenta propia. Amado Nervo lo dijo: “porque veo al final de mi largo camino que yo he sido el arquitecto de mi propio destino, vida nada te debo, vida estamos en paz.

El que se motiva desde adentro es curioso, persistente, dispuesto a correr riesgos y a incorporar conocimientos y habilidades. Es capaz de encontrar oportunidades o de crearlas, actitud vital ante los cambios. La escuela debe ser capaz de descubrir al genio interior que habita en cada ser, para lograr así la motivación intrínseca: que es un coctel de juego, pasión y determinación.

La materia prima más importante del cerebro es la materia gris  pero no crece como la lechuga. Descubrir el querer genera la pasión pero sin métodos genera frustración. Hablamos de  alcanzar el futuro anhelado. Como dijo Einstein: la lógica te lleva de A hasta B, pero la imaginación te lleva a cualquier parte”.  Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y  le transfirió su poder creador, el mismo que le permitió crear el mundo en siete días.

El creador cuando es innovador es el mejor imitador de Dios en la tierra. Platón dijo que el comienzo es la parte más importante de cualquier trabajo. Ya nadie duda de las palabras de Confucio (551-478 a. C.): “Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”.

El que no arriesga no gana

Siempre se arriesga, ya sea apostando, como en el póker o pensando, como en el ajedrez. Lo importante es estar preparado para el momento en el que a la idea le llegue su oportunidad. Jugar a hacer ayuda a construir el futuro y al cerebro propio.

Para entrenar la imaginación de debe enseñar el funcionamiento y cómo se complementan el cuerpo y la mente. A nadie se le ocurriría mandar a un soldado al campo de batalla sin enseñarle a usar el arma.  Sin embargo a los chicos se los envía a la lucha de por la sobrevivencia sin que aprendan a usar su principal herramienta: no saben cómo funciona su mente.

Lo que no se mide no se puede mejorar

Luego es necesario realizar encuestas de diagnóstico y evaluaciones para medir, mediante herramientas, que grado de conciencia tiene cada uno  sobre cómo opera, actúa y siente. Posteriormente se practican conversaciones de colaboración y en la última fase se incorporan los nuevos hábitos deseados.

La imaginación depende muchos factores, Picasso decía: espero que cuando la inspiración llegue me encuentre  trabajando. Para inspirarse es necesario estar receptivo a las ideas de otras personas. Para  enfrentar a la complejidad hay que poder descubrir las conexiones entre las distintas variables, ya que todo se relaciona con todo. Para lidiar con la ambigüedad, el cerebro debe estar equilibrado con el corazón, para resolver el sentido polifacético de estos tiempos, sin la secuencia lineal de causa-efecto. Para ser imaginativo hay que valorar las ideas que surgen.

Llevar un registro

No podemos cambiar a los demás, pero sí podemos intentar cambiarnos a nosotros mismos. Antes de ir a dormir, debemos intentar entender qué funciona bien y qué no.  ¿Hoy pasó algo molesto? ¿Cuál fue la situación? ¿Cómo reaccioné? ¿Qué pensé? ¿Cómo me sentí? El lenguaje corporal es muy revelador las emociones. Algunas preguntas que pueden guiar son: ¿Cómo estoy respirando? ¿Estoy relajado? ¿Cuál es mi postura?”.

Tenemos dos orejas, dos ojos y una sola lengua

Es para escuchar y observar el doble de lo que decimos. Creatividad es generar ideas, innovar es llevarlas a la práctica.  La idea surge si se atraviesa la barrera lógica, esto ocurre cuando el hemisferio izquierdo dominante rebaja su control. Así una de las pelotitas que tira el derecho supera la barrera y llega a la conciencia. Los lugares de la creatividad suelen ser la cama, el baño y el colectivo, allí surgen las mejores ideas.

El trabajo debe completarse

Las ideas hay que anotarlas en una página, sino vuelan y se las lleva el viento. Otra página se dedica a registrar personas que conocemos o que conviene conocer. Las ideas surgen y se concretan con otros, mediante alianzas estratégicas múltiples.  Al repasar y hacer crecer estas dos páginas surgen conexiones y posibles proyectos (es la tercera página). La cuarta es para los proyectos en ejecución y si se falla al planear, se planea fracasar. Para concretar un sueño hay que tenerlo y para Disney “si lo puedes soñar lo puedes hacer”.

Integrar mente y cuerpo

Es clave para tener un sistema saludable y mejorar el rendimiento del cerebro. Algunas estrategias para mejorar tal integración son: descansar y alimentarse bien, realizar una actividad física moderada, meditar y proponerse desafíos. El cuerpo y la mente son una pareja con sinergia: si uno se enferma el otro también lo hará.

Animarse a divagarPara imaginar hay que estar atento, más curioso y menos racional. Dejar que la cabeza haga conexiones que no haría la mente lógica (hemisferio izquierdo). El cerebro “es imaginativo” porque tiene la capacidad de conectar conceptos de contextos diversos.

Escuchar al cerebro abdominal

La intuición manda mensajes desde el intestino, que hoy es considerado como el segundo cerebro. Hay que aprender a oírlo y a descifrar sus claves.

Sentirse bien

Para desarrollar la capacidad de inspirar a otros, es necesario aprender a inspirarse y a desplegar la pasión. No alejarse de las cosas que hacen bien y  reconectan.

Cómo criar curiosos

La curiosidad mata al gato, decía una frase que se refería al cuidado, a su excesiva cautela. Los gatos son muy cautos y cuidadosos. Con el tiempo, la palabra  cuidado se convirtió en curiosidad: ser cuidadoso al investigar.

Todos llegamos al mundo con el deseo de aprender. El hombre más inteligente fue Leonardo Da Vinci. Para Freud, Leonardo convirtió su pasión en curiosidad. Aconsejaba cuidarse de uno mismo, alejarse y volver a mirar, ver desde lejos o desde diferente perspectiva, contar hasta 10.

El test de curiosidad

La curiosidad es un primer paso hacia el éxito, por eso debe evaluarse su nivel: ¿Lleva registros? ¿Contempla y reflexiona sobre lo que ve? ¿Aprende algo nuevo? ¿Busca diferencias? ¿Lee mucho? ¿Aprende de los demás? ¿Identifica y resuelve problemas? ¿Es  abierto y curioso? ¿Anota lo que no entiende? ¿Posee intereses y conocimientos sobre cosas distintas? ¿Busca información? ¿Ama aprender?

La curiosidad es la actitud típica de la infancia: sentir interés por todo, y ver el mundo sin prejuicios. La duda es el camino al experimento. Los niños están orientados a explorar y formular preguntas, todo les interesa y cualquier cosa llama su atención, ven el mundo con ojos nuevos. A medida que pasan los años, la curiosidad es el combustible que mueve al científico y al artista. Renueva y amplia. Muchos avances científicos surgen cuando alguien los cuestiona: ¿Por qué se hace así? ¿Puedo actuar de otra manera? ¿Quiero continuar con esta situación? ¿Hay otras maneras de enfocarla? ¿Quiénes me ayudan más a ser yo mismo?

Cultivar la curiosidad

Llevar un diario de notas para apuntar ideas que van ocurriendo. Hacer una lista de las preguntas que vengan a la mente, no desechar ninguna, escribirlas rápidamente. Al terminar leer la lista, subrayar lo que más se repite o llama la atención. Elegir lo importante, repasarlo de vez en cuando y pensar en las respuestas con calma durante unos días.

El punto de partida

El motor  para investigar, descubrir y experimentar, es este arte que los niños dominan, es bueno observarlos para aprender sus mecanismos, su intenso deseo de comprender la esencia de las cosas, el estímulo para encontrarle sabor a todo, sea lo que sea. Mantener la curiosidad evita el envejecimiento, la persona con mente joven nunca envejece. Lo importante es no dejar nunca de hacerse preguntas.

Para Einstein es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación que recibimos. La ciencia nace de la curiosidad pero vive en la duda y en el replanteo. En ciencia, hay pocas cosas tan sólidas como la teoría de la relatividad que sostiene que, aunque el espacio y el tiempo pueden variar, la velocidad de la luz no cambia. Sin embargo para el investigador Magueijo la velocidad de la luz cambia. El hecho de que el universo se esté haciendo más frío, ofrece un entorno perfecto para esa teoría: si el universo evoluciona, del mismo modo tienen que hacerlo las leyes de la física que lo controlan. También para tener una gran idea se necesita curiosidad. La mayoría trabaja como empleado y hacen lo que se les dice. Tienen muy poca libertad.

Seis honrados servidores

6 honrados servidores me enseñaron cuanto sé, sus nombres son, Cómo, Cuándo, Dónde, Qué, Quién y Por qué, dijo   Rudyard Kipling.

Por un lado está el conocimiento, por el otro la situación. Los honrados servidores son interrogantes que reclaman información. “Por Qué” busca encontrar las primeras respuestas; se refiere a las primeras decisiones. “Cómo” hace a la estrategia y a la táctica, cómo llegar a la meta y a las acciones para alcanzarlas. “Cuándo”, a la planificación. “Dónde”, al análisis: dónde estamos, a dónde vamos, a dónde queremos ir. “Qué”, indica los objetivos, permite fijar las metas. “Quién”, es el equipo. Comunicar es ponerlos a trabajar en equipo, a generar sinergia.

El conductor es el sentido común, el más antiguo y moderno de los recursos, que, como todo lo valioso, es atemporal. Sin embargo el observador puede perder la curiosidad por trampas y hábitos: mirar siempre lo mismo, quedarse con lo que se tiene,  intentar confirmar lo que cree cierto,  poner condiciones imposibles, pensar en las pérdidas. Todo esto lo hace conservador.

Las causas son las experiencias negativas del pasado, las creencias y los sentimientos. Muchos se detienen en lo que son y no bucean en lo que podrían llegar a ser. Los hombres deciden por necesidades: vivir, hacer, crecer, tener, participar, ser reconocidos, tener seguridad y trascender.

La curiosidad esencial es conocerse uno mismo, porque sin saber quién soy, de dónde vengo y hacia dónde voy, no se desarrolla la curiosidad productiva que dirige la vida hacia el desarrollo.

Trabas a la curiosidad.

  1. Espacio subestimado: La gente tiende a delegar la educación en la escuela. La escuela, es muy importante, pero es relevante también lo que pasa en casa.
  2. Ojo con el elogio: elogiar la inteligencia y el talento puede generar que no quieran defraudar o rebajar su autoestima; y que dejen de elegir actividades que los desafíen o sean difíciles.
  3. Mentalidad de crecimiento: Elogiar la inteligencia puede ir en contra de fomentar una “mentalidad de crecimiento” y solidificar la idea de que ciertas aptitudes son “naturales”.
  4. Inteligencias múltiples: La inteligencia no es una variable única sino un abanico de capacidades a descubrir cultivar. Hay varios tipos de inteligencias (lógica, matemática, lingüística, musical, corporal, espacial, naturalista, intrapersonal, interpersonal, etc.).
  5. Inteligencia central y complementarias. La visión de una inteligencia multifacética es una idea poderosa y liberadora que ayuda a reconocer el genio interior y complementarlo con habilidades que aportan distintas herramientas, y que podemos ayudar a nutrir. Nuestra confianza es determinante en el aprendizaje y en cómo se conciben los chicos a sí mismos.
  6. Entrenar la curiosidad: En un mundo donde los cambios se aceleran y donde el futuro del trabajo es una incógnita, mantener prendida la llama del aprendizaje permanente es la habilidad a promover. Cuánto más se sabe, más uno quiere saber. La clave está en encontrar la llave.
  7. Practicar lo que sale bien: Aunque insistir con reforzar aquellas habilidades en las que se viene flojo parece ser la norma, es importante practicar lo que sale bien, por dos motivos: para fortalecer autoestima y porque la creatividad surge cuando se domina un determinado campo.
  8. Aburrirse un poco: No hay que tenerle fobia al vacío o a no saber qué hacer. Crear su propio entretenimiento da autonomía, y la creatividad aflora. Hay que gestionar esa ansiedad.
  9. Agenda exponencial: No solo hay que enseñar habilidades creyendo que en un futuro los conocimientos específicos estarán disponibles y no vale la pena perder tiempo. Ninguna habilidad se aprende en un vacío contextual. Por más traductores online perfectos, saber otro idioma abre conexiones neuronales y aprender a aprender puede servir para otro desafío.
  10. Dormir bien: Los efectos negativos de la baja calidad del sueño en funciones cognitivas (memoria, creatividad, resolución de problemas) están cada vez mejor demostrados. Ir a la cama más temprano puede ser un arma poderosísima para aumentar la curiosidad y mejorar el aprendizaje. Puede que la curiosidad haya matado al gato, sostuvo una vez el escritor inglés Arnold Edinborough, “déjenme sólo decirles que ese gato murió de una forma muy noble”.

Emprender por oportunidad.

El cerebro de Einstein pesaba lo mismo que el de cualquiera. Es decir que no valía por su peso sino por  la forma en que hacía funcionar su software mental.
PNL- programación neurolingüística- es el camino a la excelencia. Es programar conductas exitosasy automatizarlas, sin tener que pensar cada respuesta. El riesgo es repetir respuestas en situaciones nuevas o ser el  blanco, benchmarking de un imitador. La destrucción creativa es el antídoto. Es evaluar los hábitos, detectar los que ya no sirven y autodestruirlos antes que lo haga un competidor. Como dijo Einstein: “Es imposible progresar haciendo más de lo mismo”. 

Curso acelerado de imaginación

Seleccionar objetivos magnéticos con alto valor agregado. Todo implica tiempo y esfuerzo, por eso conviene hacer foco en el alto rendimiento. Crear un  “Yo observador” que refuerce la afinidad entre la acción y los fines. Controlar los resultados y tener flexibilidad para cambiar los objetivos, los planes o las acciones según corresponda.

Dr. Horacio Krell Director de Ilvem,  horaciokrell@ilvem.com

Recomendación de la comunidad

La estrategia del Océano Azul en 10 frases

La teoría del Océano azul recomienda dejar de luchar y crear nuevos mercados de gran valor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Impulsamos la innovación y creatividad.
62000 personas ya son parte. Ayúdanos a seguir mejorando tu experiencia.

Cerrar

Emprendedores.News es inspiración, motivación, aprendizaje y todo lo que sucede en el ecosistema emprendedor de habla hispana

Regístrate y recibe gratis los contenidos más interesantes para emprender:

  • Búsqueda de inversión
  • Startups
  • Growth Hacking
  • Management
  • Casos de éxito
  • Capital
  • Tips
  • Mucho más

Impulsamos la innovación y creatividad.
62000 personas ya son parte. Ayúdanos a seguir mejorando tu experiencia.

Cerrar

Emprendedores.News es inspiración, motivación, aprendizaje y todo lo que sucede en el ecosistema emprendedor de habla hispana

Regístrate y recibe gratis los contenidos más interesantes para emprender:

  • Búsqueda de inversión
  • Startups
  • Growth Hacking
  • Management
  • Casos de éxito
  • Capital
  • Tips
  • Mucho más